HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

SIEMPRE que algo va bien en Cádiz aparece gente que protesta. Con lo cual se les ve el plumero. Les interesa que en Cádiz las cosas vayan mal. Y si puede ser peor que mal, mejor para ellos. No vamos a entrar en las causas ideológicas de ese derrotismo, que se supone beneficia a los cantonalistas decimonónicos que aún existen. Un ejemplo, que no se limita sólo a Cádiz, es el de los cruceros. Después de la turismofobia le ha tocado el turno a la crucerofobia. El turismo supone el 14% del PIB de Andalucía, por lo que es nuestra industria más importante, incluso más que el metal, y hay que tratarla con cierto cariño. Para el turismo gaditano el crucerismo es esencial. El año pasado llegaron a Cádiz casi 700.000 turistas de cruceros, con un impacto que se estimó en unos 28 millones de euros.
UNOS mangan y otros sufren las consecuencias. El Ministerio de Transportes está en el punto de mira de las mordidas. Y todo lo de ese Ministerio huele a chamusquina. Tenemos, en Sevilla, el puente del Centenario perpetuamente atascado, haya o no haya cumbre de la ONU. Tenemos el desastre de Renfe. El 1 de julio empezaban algunos afortunados las vacaciones, y era el día en que terminaban los abonos gratuitos para los trenes de medias distancias, y ha sido el día en que han sufrido otro caos en la alta velocidad. Sí, aquel AVE, que se inauguró en tiempos de Felipe González (ese anciano al que quieren expulsar del PSOE), y que fue la envidia de Europa. Ahora es el hazmerreír del mundo.
HUBO un tiempo en el que algunos escritores ganaron el Premio Nobel de Literatura gracias a sus obras de teatro. No eran tiempos tan recios como los actuales, en los que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha convertido en el mejor autor de sainetes y esperpentos. Pues bien, un autor de teatro muy famoso fue Samuel Beckett, uno de los padres del existencialismo. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1969. Su obra más famosa es Esperando a Godot, que hoy se podría traducir al catalán como Esperant Puigdemont.
ERA ya noche de Domingo de Ramos y comenzó a llover. Manolo Bernal estaba en la Campana de Sevilla, delante del palquillo de entrada a la carrera oficial de la Semana Santa, con un micrófono de Cope en las manos. Caían las primeras gotas de lluvia, cuando llegaba el paso del Señor de las Penas, de la hermandad de La Estrella, con la banda del Rosario de Cádiz tocando detrás. En ese momento, me entrevistó y me preguntó por mis impresiones, porque yo era el pregonero de la Semana Santa de Sevilla nacido en Cádiz, y él estaba retransmitiendo la Semana Santa de Sevilla para la Cope y había nacido en Cádiz, y la banda que tocaba había nacido en Cádiz, aunque ese día comenzaba su participación en la Semana Santa de Sevilla de 2025. Eran coincidencias múltiples. Parecía que el tiempo y el espacio son ilusiones, y que el mundo no se divide en las dos partes de Villalón, sino en una sola que se mira en un espejo.
DESDE que empecé a trabajar en el periodismo sevillano, hace más de 40 años, se viene publicando que en esta ciudad faltan policías locales. También en aquellos tiempos salían procesiones extraordinarias, pero menos. Y salían cruces de mayo, pero menos, y con los familiares de los niños guiándolos para no cortar el tráfico. Y eventos variopintos también había, incluso organizaron una Exposición Universal en 1992, y un Mundial de Atletismo, y se construyó un Palacio de Congresos y un Teatro de la Maestranza… Manifestaciones siempre hubo, y de todo tipo, no sólo para denunciar la situación de los barrios hartos que son los mismos que aún siguen hartos. Pero la falta de policías locales no se ha arreglado. ¿Y saben por qué? Porque nunca son suficientes.