HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

AL futbolista Jesús Joaquín Fernández Sáez de la Torre, conocido artísticamente como Suso, se le debería nombrar Hijo Predilecto de Cádiz. Más pronto que tarde, y por unanimidad. Estas son las medidas ejemplares que agradece la ciudadanía. Pues este joven de 31 años (hoy en día leemos noticias de jóvenes incluso de 40 años), nacido en Algeciras pero criado en Cádiz, ha decidido regresar para trabajar en su ciudad. Después de haber pasado 15 años trabajando en Liverpool, Almería, Milán, Génova y Sevilla. Después de rechazar una oferta de Arabia Saudí, a donde han ido hasta trabajadores de Navantia. Y eso no lo hace todo el mundo para vivir en Cádiz. Aunque aquí esté la mejor playa del sur de España, según la publicidad de los tiempos de José León de Carranza.
EL camino de vuelta del Rocío no es como el de ida. Para muchos romeros, el Rocío se termina el lunes de Pentecostés. Cuando entra la Virgen sería como cuando se acaba la estación de penitencia en Semana Santa. El camino de vuelta del Rocío no es tan festivo como el de la ida. Algunos rocieros de pata negra consideran que resulta más íntimo, incluso más bello. Vuelven menos de los que salieron, lo cual sería como una metáfora de la vida. Son muchos los llamados a ir, y menos los escogidos para volver. En algunos hermandades, apenas regresa un tercio de los que salieron la semana pasada. No obstante lo cual, una parte de los que fueron y no vuelven reaparecen cuando las hermandades llegan s sus templos, que es cuando termina la peregrinación.
NADIE lo ha reconocido, pero en este país han recuperado los Festivales de España. Los más viejos del lugar recordarán que se celebraban en los tiempos de Franco, con espectáculos de teatro, música y danza. Incluso bailaban sardanas catalanas y muñeiras gallegas, y no sé si se les escaparía algún aurresku con sus dantzaris y txistularis. Todo no se iba a quedar en los chotis madrileños y La verbena de la Paloma, que también se interpretaban, para que no se enfadara la señora Ayuso, o alguien así, que padezca alergia a las lenguas vernáculas. Pues bien, la temporada comenzó en Madrid con un vodevil titulado Ni fontanera, ni cobarde. Pero después ha seguido en Barcelona.
EN el nombre del puente Carranza se vuelve a observar que en Cádiz existe una gran preocupación por estos asuntos. El telón de fondo es la incoherencia, la falta de criterios y de ideas claras. Y tomar cuestiones discutibles como dogmas de fe. Por ejemplo, si el puente viejo se llama José León de Carranza, porque ese alcalde fue su impulsor, el puente nuevo se debería dedicar a Teófila Martínez, que fue su impulsora. Y también se debe tener en cuenta que el puente viejo (como el nuevo) enlaza Cádiz con Puerto Real, por lo que el Ayuntamiento gaditano, que no es el propietario actual del puente, no tiene vela en ese entierro de los nombres. Debe ser Óscar Puente quien le ponga el nombre al puente, ya que depende del Ministerio de Transportes, el mismo donde ejerció José Luis Ábalos cuando aquellas mascarillas.
AL sanchismo que gobierna en España le gustan los espectáculos, aunque no los taurinos. Parece que los considera una afición propia de la ultraderecha. Al ser de la ultraderecha, no tiene derecho a la existencia. No vamos a entrar ahora en disquisiciones sobre la afición taurina de la izquierda, ni citar a José Bergamín, ni mucho menos poemas de Federico García Lorca, o incluso recordar a Rafael Alberti como novillero. Hoy en día, en contra de lo que el sanchismo supone, en España sigue existiendo afición a los toros. No sólo en Sevilla y el sur de Andalucía. En Madrid y en otras ciudades también, como lo demuestran los llenos en la plaza de toros de Las Ventas.