HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

HOY se cumplen dos años desde las elecciones municipales en las que el PP recuperó la Alcaldía de Cádiz. La lista encabezada por Bruno García ganó por la mínima. Consiguió 14 concejales de los 27 que forman el Ayuntamiento. El PSOE obtuvo 7 ediles y Adelante Izquierda Gaditana se quedó con 6. La lista de los sucesores de Kichi pasó a ser la tercera. Y eso no está de más recordarlo, porque ni siquiera son el principal grupo de la oposición, a la que se supone liderada por el PSOE. El PP ganó por los pelos. En el último concejal estuvo su triunfo y la recuperación del Ayuntamiento. Y ese detalle de la victoria mínima es el más importante de todos. El alcalde, Bruno García, lo ha tenido en cuenta.
MUCHO se ha hablado y escrito sobre la Gran Procesión del Jubileo en Roma, en la que participó el Cachorro. Sin embargo, hay un aspecto que no se ha resaltado con la importancia que merece para la Semana Santa sevillana: en Roma triunfaron los costaleros. La cuadrilla del Cachorro, mandada por su capataz, Ismael Vargas, tuvo una intervención excelente. Y cuando comenzó a llover, y cuando llovió más fuerte, demostraron que la mejor forma de llevar un paso es con costaleros. Y que a esa forma de cargar pasos se llegó tras una evolución histórica, en la que Sevilla y sus cuadrillas han sido madres y maestras para un modelo que siguen copiando o imitando en otras ciudades.
NINGÚN presidente de la democracia española se ha obsesionado tanto con Franco como Pedro Sánchez. Ni siquiera su colega José Luis Rodríguez Zapatero, que liquidó la concordia. El sanchismo es una forma evolucionada del franquismo sociológico. Es lo más neofranquista que se recuerda desde Franco. No en las soflamas ideológicas, que en el sanchismo apelan al progresismo, como algo etéreo, que evoca un nuevo Movimiento. Me refiero a las formas. El modus operandi del Gobierno es el mismo de los años de la posguerra. Su propaganda sigue la misma estrategia.
EN Cádiz se oyen quejas por la falta de espacio, a la que se atribuyen todas las desgracias de la ciudad. Y, sin embargo, hay terrenos que no se aprovechan, como los de Puntales para el Hospital. O los de Tolosa Latour para la Ciudad de la Justicia que no se construyó. O los de la Zona Franca, donde quedan opciones que no terminan d cuajar. Y otros que harían la lista interminable. Y entre ellos, faltaría más, está el de Puerto América, que forma parte del desperdicio en que se convirtió la Punta de San Felipe, que sigue siendo un experimento fallido. Casi todos los espacios desaprovechados de Cádiz tienen algo en común: dependen de los poderes públicos.
AL viajar a Roma para la Gran Procesión del Jubileo, algunos han descubierto que existen otras ciudades en el mundo además de Sevilla. Con sus peculiaridades. Por ejemplo, se ha descubierto que los tanques a la calle en el Trastévere no se pueden hacer con la Cruzcampo sevillana, ni la Victoria malagueña, si acaso con la birra Peroni. Pero, como se supone que habían viajado con fines más piadosos, también se ha visto que Roma es de los pocos lugares del mundo donde hay más iglesias que en Sevilla. Aunque sin hermandades y cofradías como las de aquí. Y otra cuestión que llamó la atención fue la gran cantidad de vallas que colocaron para la procesión. Un itinerario de 3,7 kilómetros fue vallado al completo, excepto en un lugar: en la vía Cerchi del Circo Massimo. Y ese fue el coladero donde se montó una bulla de cangrejeo delante del Cachorro.