HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

ESTE año 2025 le hemos visto la espalda a Baltasar un día antes de lo previsto en la Cabalgata de Sevilla. La gente me lo decía en la tarde del 4 de enero: “Ya le hemos visto la espalda a Baltasar, ya está aquí la Cuaresma, ya estará usted nervioso”. ¿Ya está aquí la Cuaresma? Sosiego, don Diego, no corra usted tanto. En la tarde del 6 de enero, mientras en la basílica daba comienzo la función principal del Gran Poder, mientras los niños jugaban con los regalos (que ahora incluyen robots de inteligencia artificial y drones) faltaban justo tres meses para el Domingo de Pasión. Y tres meses y una semana para el Domingo de Ramos. Hoy faltan ocho semanas (56 días) para que sea Miércoles de Ceniza. Así que tranquilidad, vamos a empezar por lo siguiente: la novena de Pasión comenzará el viernes en la iglesia colegial del Salvador.
ESA estampita que mostró una cómica ordinaria en el programa de las campanadas de TVE no era una ocurrencia espontánea. Era un artefacto programado para dar minutos de gloria a su fichaje estrella, y considerar como fachas y ultras a los católicos españoles. Pero no deben confundirse. No estamos como en la guerra civil, cuando los rojos fusilaron a curas y monjas por el simple hecho de serlo. Esta vez les ha salido el tiro por la culata. Pues lo que se ha visto no era el Sagrado Corazón de Jesús, en un montaje con la vaca que ríe, sino que la vaca se ríe porque forma parte del perverso corazón de Pedro, que es así, al revés que el otro: se basa en el odio y no en el amor.
HEMOS entrado en el Año Nuevo, pero en Cádiz siguen como en el año viejo. En Cádiz tenemos unas autoridades que se pasan la vida cambiando los nombres, según el color del cristal con que se miran. Parece que los de izquierda se miran mejor. Pero no cambian las cosas de la gente, no cambian las condiciones de vida de los gaditanos y las gaditanas, no cambian la pobreza por la riqueza, ni buscan inversiones favorables para el empleo. Aquí sólo se cambia lo sencillo. Y lo mismo se quita el nombre de una calle, que el de un estadio, que el de un puente. Por quitar que no quede. Uno me dijo: “mientras no me quiten la cartera, a mi plim, que se distraigan quitando nombres”.
SUELE arrancar el año nuevo cargado de buenos propósitos. Unos son físicos, como ir al gimnasio para adelgazar o controlar más las dietas. Y otros químicos, que tienen más que ver con nuestras reacciones y comportamientos personales. Sin embargo, en Sevilla se suele decir que la rutina del año nuevo no empieza realmente hasta que pasa el día 6 de enero, y se va el último camello de los Reyes Magos, y se apaga la última vela en el altar de quinario de Jesús del Gran Poder y el Señor de Pasión sube al altar mayor del Salvador para que comience su novena. Es decir, que hay seis días en los que el nuevo año está en el calendario, pero aún permanece como en un paréntesis, que forma parte de los ritos.
NUNCA más habrá un fotógrafo como Jesús Martín Cartaya. Ni en Sevilla, ni en el resto del mundo. Mejores o peores los puede haber, pero nadie que sea como él. En un manual de la fotografía se podrían incluir diversos modelos de fotógrafos, Y, sin embargo, Jesús era diferente, quizá porque no era un fotógrafo profesional, ni artístico ni periodístico. Sabido es por todos los sevillanos de su tiempo que trabajaba en Cortefiel y que eso también se le notaba. Era el único fotógrafo que acudía a todo vistiendo chaqueta y corbata. Circunstancia no desdeñable, ni secundaria. Ya que, como él mismo decía, en aquel tiempo hacer las fotos así vestido era un plus y se le abrían puertas cerradas para otros.