YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

HA sido estupendo que los Reyes de España entregaran ayer una de las Medallas de las Bellas Artes al Gremio de Arte Sacro. La recibió su presidente, Francisco Carrera Paquili.Y, además del reconocimiento que supone para el Arte Sacro, lo es también para el esfuerzo de Paquili, que es un auténtico fatiga en la defensa de esos artesanos que merecen ser considerados artistas, como los de las Bellas Artes, cuya medalla ya tienen. Como suele pasar en estos premios, los políticos han tenido muy buenas palabras. Y por ello me parece oportuno recordar algunas luces y sombras del arte sacro de nuestra tierra.
CUANDO llegó al poder municipal en 2015, la izquierda desunida gaditana (es decir, la izquierda a la izquierda del PSOE) se unió de cara la galería. Sin embargo, tropezaron con un problema grave: ya no se trataba de oponerse a todo lo que dijera Teófila, sino que se trataba de gobernar. Y no supieron adaptarse al cambio. Siguieron oponiéndose a todo lo que contribuyera al desarrollo y el progreso de Cádiz. No obstante, se mantuvieron en el poder tras las elecciones de 2019. La consecuencia es que en 2023 esta ciudad había perdido ocho años y se había convertido en un municipio más de la Bahía, incapaz de ejercer su capitalidad. Ahora estamos en la fase En busca del tiempo perdido. Y no me refiero a que lean a Marcel Proust, que tampoco les vendría mal.
EN estos días de finales de noviembre era costumbre que se organizara la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla en la plaza Nueva, que se prolongaba hasta el puente de la Inmaculada inclusive. Este año cambió de fechas y se adelantó. Se organizó desde el 27 de septiembre al 20 de octubre. No coincidirá con el II Congreso Internacional de Hermandades. También cambió de escenario, aunque cercano, ya que pasó desde la plaza Nueva a la de San Francisco. En esta plaza ya había estado antes. En San Francisco quedó recogida y como en casa. En San Francisco soportó algunos chaparrones, como es tradicional costumbre.
LA prevención de la catástrofe de Valencia fue lamentable y contribuyó a agravar sus consecuencias. Pero la gestión posterior ha sido bochornosa, indignó a la gente, y ha demostrado la incapacidad del Gobierno de España y de la Generalitat valenciana para organizar el salvamento y la reconstrucción. No es un problema de ideologías, de derechas ni de izquierdas, sino de incompetencia. Al día siguiente de las inundaciones, aparecieron Pedro Sánchez y Carlos Mazón hablando de unidad, y de trabajar juntos en beneficio de los ciudadanos. A partir de ahí, ya se sabía lo que pasaría: justo lo contrario de lo que decían.
ESTE debate es antiguo. Se planteó en la posguerra, cuando José Luis Arrese, el primer ministro de Vivienda nombrado en este país, dijo aquella frase lapidaria: “Queremos una España de propietarios, no de proletarios”. El franquismo era una dictadura, pero tenían claro que debían apostar por la vivienda pública. Aunque duela decirlo, la mayoría de las barriadas que existen en este país proceden del franquismo. En Cádiz, ese asunto está clarísimo. La polémica entre propietarios o proletarios ha vuelto a surgir a cuento de los terrenos de Navalips. Ni que decir tiene que la izquierda gaditana está contra los propietarios, pues su concepto de la igualdad pasa porque todo el mundo sea pobre, y no porque los pobres dejen de serlo. Así todos vivirán de la ayuda pública.