PARTIMOS de la consideración inicial de que los autobuses no son gratis en las grandes ciudades. No son gratuitos en Nueva York, ni en Shanghái. Ni en Madrid, ni en…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA tasa turística debe ser una prioridad sevillana. Eso lo ve hasta uno que se haya quedado medio ciego en el último eclipse. Oponerse a la tasa turística en Sevilla (y defender la prioridad nacional) es una incoherencia que perjudica a los nacionales de Sevilla. Ya que la tasa turística…
CEUTA se ha convertido en la espinita clavada donde más le duele a España: en su amor propio. En Ceuta han sufrido una invasión, que el ministro Ángel Torres cifró en 80.000, aunque el ministro Marlaska habló de 72.000, y otros han elevado hasta 100.000. El número de muertos se…

VIVIMOS en una sociedad que intenta anticiparse a los acontecimientos. Es normal que exista curiosidad, pero todo tiene sus tiempos y sus circunstancias. Faltan tres días para que comience el cónclave en el que será elegido el nuevo Papa y estamos en el periodo de los pronósticos. Sin embargo, ya se ha explicado que los comportamientos de la Iglesia católica (y no digamos de los cardenales) no se ajustan a las mismas costumbres de la vida política. No basta sólo con dividir el mundo (con simpleza y sectarismo) entre progresistas y conservadores. El catolicismo es más complejo. Y eso se aprecia y se confirma recordando lo ocurrido en los dos últimos cónclaves.
TODAVÍA se está hablando del Gran Apagón del lunes pasado. Y hay cuestiones que no se han aclarado y que dejaron perplejas a muchas personas en la provincia de Cádiz. Por ejemplo, las diferencias a la hora de recibir la electricidad, con varias horas de tardanza según los municipios. Incluso en la Bahía de Cádiz resultó extraño el horario tan anómalo. ¿Respondió a criterios técnicos y estratégicos, o se debió al azar, o incluso a la calidad de las infraestructuras? Lo cierto es que, entre Jerez y Puerto Real, las que salieron mejor paradas, y San Fernando, la peor parada, hubo más de 10 horas de diferencia, lo que resulta raro.
Y se busca que el culpable del apagón no sea el Gobierno, ni mucho menos su presidente. Pedro Sánchez primero negó que el apagón hubiera sido causado por un ciberataque, pero después dijo que no descarta ninguna posibilidad, incluida esa. Al principio, lo del ciberataque le debió sonar a vulnerabilidad de España. Pero después le han debido explicar que, si no era por el ciberataque, habrá sido por un fallo en la gestión del sistema eléctrico español. Y que, si es por el uso excesivo de la energía fotovoltaica, y porque es menos fiable que la nuclear para garantizar el suministro, entonces la responsabilidad sería de las políticas energéticas del Gobierno. Y quedaría como culpable político del apagón.
VELAD, porque no sabéis ni el día ni la hora. Velad nos suena a vela. Todo está escrito en las sagradas escrituras. El Apocalipsis también. Algunos decían: “Esto debe ser el fin del mundo”. No hace falta que venga un Papa negro, Francisco era jesuita. Estaban las tertulias llenas de vaticanistas, pero de inmediato se reconvirtieron en electricistas. Como dijo un tertuliano, “yo no soy vaticanista, ni entiendo de electricidad”. La gente opina de todo, sin saber de nada. Y no se escucha, esto último lo advirtió el Papa Francisco. Hay que escuchar. Sí, pero no dijo que para escuchar hace falta que alguien diga algo. Y un transistor con pilas, como los de nuestros abuelos para escuchar el parte de Radio Nacional.
VELAD, porque no sabéis ni el día ni la hora. Velad nos suena a vela. Todo está escrito en las sagradas escrituras. El Apocalipsis también. Algunos decían: “Esto debe ser el fin del mundo”. No hace falta que venga un Papa negro, Francisco era jesuita. Estaban las tertulias llenas de vaticanistas, pero de inmediato se reconvirtieron en electricistas. Como dijo un tertuliano, “yo no soy vaticanista, ni entiendo de electricidad”. La gente opina de todo, sin saber de nada. Y no se escucha, esto último lo advirtió el Papa Francisco. Hay que escuchar. Sí, pero no dijo que para escuchar hace falta que alguien diga algo. Y un transistor con pilas, como los de nuestros abuelos para escuchar el parte de Radio Nacional.