HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

LA Junta de Andalucía unió las consejerías de Turismo y Cultura, pero después las separó cuando Juanma Moreno reformó su gobierno. Era una unión inconveniente. Mucho mejor sería crear una macro consejería de Turismo y Vivienda. Porque el turismo y la vivienda (en Andalucía, en particular, y en España, en general) están directamente relacionados. De modo que las medidas deben ser coordinadas. Abordar la turistificación como enemiga de la vivienda, o limitar el turismo en las ciudades, obliga a decisiones que no se pueden adoptar a tontas y a locas. Pues no sólo hay votos en juego. También muchos millones de euros.
MUCHOS creerán que el propósito de ganar habitantes para Cádiz es utópico. Porque, a pesar de los proyectos de nuevos pisos, es una ciudad con poco espacio para construir, constreñida por su ubicación geográfica, con la vivienda cara, con una población que se muda a municipios del entorno y con una tasa de natalidad a la baja. Bruno García lo tiene difícil. No obstante, hay un buen ejemplo a considerar: Barcelona. Ya sé que comparar la capital catalana con el Cádiz actual no es realista. Pero en Barcelona se dan todas esas condiciones antes enumeradas. Y, sin embargo, ha cerrado 2024 con el mayor número de habitantes empadronados en los últimos 40 años. Ya tiene 1.718.149, y se espera que en 2027 supere su tope histórico, que es el de 1982, cuando tenía 1.752.000 habitantes.
EN la polémica sobre la llamada mafia del taxi en el aeropuerto de Sevilla podríamos recurrir a la filosofía. Lo sé, la filosofía está olvidada, hasta el punto de que un filósofo llamado Salvador Illa fue colocado como ministro de Sanidad y actualmente es presidente de la Generalitat de Cataluña. Pero la filosofía podría explicar lo que sucede en el aeropuerto, más allá del conflicto entre taxistas, ya que la mafia susodicha tiene su origen en las circunstancias. Y ello nos llevaría directamente a Ortega y Gasset, un filósofo al que se suele citar en los calendarios y agendas por su legendaria frase:”Yo soy yo y mi circunstancia”.
EN 2025, al PP y al PSOE les ha dado el frenesí por competir a ver quién habla más de viviendas. Hablar por hablar. Construir es otra cosa, y requiere albañiles. Aunque más viviendas que el PP y el PSOE juntos hicieron en los años de Franco, todo hay que decirlo. Era un dictador, pero aquel régimen sabía que mientras construyera pisos y la gente tuviera su cochecito y su pluriempleo no le harían ninguna revolución. Y se murió sin que nadie le hiciera una revolución. La revolución se la van a inventar a los 50 años de muerto. Y, de paso, quieren construir algunos pisitos, porque hay muchos necesitados. En Cádiz ya han aparecido terrenos de la noche a la mañana.
TODOS los años, cuando llegan los fríos de enero, aparecen los coloquiales comentarios sobre la nostalgia de la nieve en Sevilla. La última nevada propiamente dicha ocurrió el 2 de febrero de 1954. Hay que tener más de 70 años cumplidos y muy buena memoria para recordar aquello. Por consiguiente, se habla de oídas a los padres y abuelos, o de haber visto las fotos de Serrano. En Sevilla existe una mitología del frío. Se atribuyen frases a algunos famosos, diciendo que en ningún lugar del mundo han pasado tanto frío como en Sevilla. Es una exageración. Eso lo dicen algunos que no ha ido nunca a Groenlandia. Ni siquiera a Nueva York en enero. O a Sierra Nevada, que está más cerca. En Borreguiles a siete grados bajo cero hace más frío que en Sevilla.