YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

CUANDO se valora a José María Pemán no se puede olvidar que fue un personaje plural en sí mismo. Y que su criterio político evolucionó desde el apoyo a Franco en la guerra civil hasta las críticas al régimen. Defendió un liberalismo monárquico desde la posguerra. Pero no le perdonan su pasado, a diferencia de otros escritores, como Dionisio Ridruejo, que empezó de falangista con José Antonio y terminó socialdemócrata con Tierno Galván. Pemán no fue de izquierda nunca, pero sí demócrata, aunque no republicano, pues era monárquico y católico, en eso nunca cambió. Y eso también fastidia a los sectarios. Su defensa del catalán asimismo se olvida.
TODAS las celebraciones culturales de la Noche en Blanco son exitosas. Es una iniciativa que ha calado en las aficiones de los sevillanos y los turistas, que comparten visitas culturales por un día. En realidad, la comparten por una noche, y sólo por una, ya que durante el resto del año esos miles de visitantes que residen en la ciudad o en sus periferias no turistificadas apenas acuden a museos, exposiciones y otros eventos culturales que también se celebran. ¿Influye la teoría del rebaño? Desde la Expo 92 se sabe que el éxito se mide en Sevilla por las colas y las bullas. La gente va a donde hay colas y donde hay bullas, porque lo solitario no merece la pena. Aunque la exposición sea la misma.
TODAVÍA estamos en la octava de San Francisco de Asís, así que le voy a dedicar este artículo en su versión gaditana. Con esa gracia de Cai, tan peculiar, cualquier día, al salir de viaje, nos podrían decir: “¡Anda, que viajas más que el cuadro de San Francisco del Hospital de Mujeres!”. Ese cuadro, que pintó El Greco, y que se titula La visión de San Francisco, va de un lado a otro, y donde menos tiempo pasa es donde debería estar: en la iglesia del Hospital de Mujeres. Un templo, por cierto, donde algunos gaditanos y gaditanas jamás lo han visto. Sí, sí, jamás. Y no sólo por los viajes del cuadro, sino porque a esa iglesia no va casi nadie. Aunque el Hospital de Mujeres, en general, y el San Francisco de El Greco, en particular, deberían estar en el top 10 para quienes quieran conocer los tesoros de la ciudad.
TRAS haber sido designado pregonero de la Semana Santa de Sevilla de 2025, algunas personas me han preguntado: “¿Y usted va a seguir escribiendo en el Diario?”. Y otros: “¿Y va a contarnos algo del pregón en sus artículos?”. A la primera pregunta, la respuesta es sí. A la segunda pregunta, la respuesta es no. He sido hermano mayor de la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo y soy consejero de Sacramentales del Consejo de Hermandades y Cofradías, y tengo bastante asumida la diferencia entre la profesión y la devoción. No obstante, también entiendo que el pregonero de la Semana Santa debe escribir con cuidado, pues podría ser prisionero de sus palabras. No obstante, en este artículo (y sin que sirva de precedente) voy a referirme al pregonero.
POR fin se han dado cuenta de que la vivienda es uno de los principales problemas que tenemos en este país. No se puede poner el foco sólo en los alquileres. ¿Y qué pasa con la propiedad? Las administraciones públicas no construyen pisos de protección oficial al ritmo de otros tiempos. Ni funcionan como antes las cooperativas de gremios o ciudadanos que se unían. Hace falta construir más, y también reconstruir lo que se hizo mal. Sin olvidar que el aunge de la vivienda en España vino marcado por otra mentalidad. Los pisos de nuestros padres fueron pagados con sacrificios: pluriempleo, chapuzas, amas de casa que cosían, sin vacaciones para la familia, y nada de viajar al extranjero excepto para emigrar…