MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SUELEN decir los cofrades más puristas que no hace falta anunciar la Semana Santa. Pues todo el mundo sabe cuando llega el momento. Y, sin embargo, cada año hay más carteles y más pregones. Tampoco eso es malo. No se sabe por qué, en Sevilla hay personas gruñonas a las…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

EN menos de un siglo que tiene la tradición del Pregón de la Semana Santa ha pasado por varios escenarios. Todavía hay nostálgicos del Teatro Lope de Vega, e incluso del Teatro San Fernando. Pero la verdad es que el Pregón no ha arraigado tampoco en el Teatro de la Maestranza, hasta el punto de que se organiza allí por lo mismo de escenarios anteriores: por buscar la mayor capacidad. Con el requisito añadido de que no resulte chocante por su ubicación o aspecto. Y conste que, cuando se cambió, fue criticado el Maestranza, faltaría más. Teatro frío, ajeno al barroquismo de lo que allí se narra, más apropiado para un Barbero de Sevilla o una bienal flamenca.
EN diciembre de 1983, me encontré por primera vez con el impresionante Cristo de la Agonía, que talló Juan de Mesa para Vergara (Guipúzcoa). Estaba en el Pabellón Mudéjar de la plaza de América, formando parte de la exposición Sevilla en el siglo XVII. Había regresado por vez primera a la ciudad donde fue tallado en 1622, aunque a la parroquia de San Pedro, de Vergara, llegó en 1626. Cuando lo vi en Sevilla, pensé que era una ocasión irrepetible. No imaginaba que lo podría ver, 34 años después, en la iglesia conventual del Santo Ángel. Y menos aún que estaría acompañado por el Cristo de los Desamparados, de Martínez Montañés, que se venera en dicho templo. Y, además, por el Cristo del Seminario Mayor de Granada, obra de Pablo de Rojas.
ESTA provincia es así: nos peleamos por cualquier cosa. Por eso, nada tiene de extraño que haya estallado la guerra del queso, mayormente entre los productores de Grazalema y El Bosque contra los de Villaluenga del Rosario, que es el pueblo de al lado. Así que algunas empresas no participan, como protesta, en la Feria del Queso de Villaluenga, que se celebra este fin de semana, coincidiendo con los pregones de Semana Santa. Menos mal que no van a atacar las instalaciones payoyas. Van a dejar a las cabras y a las ovejas en paz. Aunque esto produce dolor, como ha recordado el alcalde de Villaluenga, Alfonso Moscoso, que es uno de los veteranos de esta provincia, un clásico del PSOE.
ASÍ como existe el síndrome de Estocolmo (del cual se dice cuando las víctimas se sienten identificadas con los delincuentes o terroristas que las secuestran, hasta el extremo de disculparlos) también tenemos en nuestra provincia el síndrome de Gibraltar. Dícese del síndrome causado cuando se identifican con los yanitos, haciendo lo que les conviene a ellos y olvidando el origen del litigio. Poner en su sitio a Gibraltar trae malas consecuencias. A García Margallo le costó el cargo de ministro. Aparte de ser dicharachero, y postularse como alternativa a Rajoy (una osadía), este hombre intentó aprovechar el Brexit para buscar la cosoberanía de España en el Peñón. Con el resultado de quedar como difunto político.
SABEMOS que Cádiz es diferente. También sabemos que Cádiz es la provincia de España con mayor tasa de paro y que la capital languidece. Conclusión: si Cádiz es diferente y está tan mal, significa que esa diferencia es negativa. Porque, si fuera buena, estaríamos de p.m. Hasta ahí se entiende, ¿verdad? Algo se hace mal cuando no funciona bien. Pero seguimos insistiendo en los errores. Por ejemplo, se habla de la integración del puerto de Cádiz en la ciudad, se organiza una mesa redonda y todos a poner pegas, incluso los empresarios emprendedores. Justo cuando venía Jiménez Barrios para firmar y que la Junta se suba a ese carro.