NOS hemos acostumbrado a hacer necesidad de la virtud. ¿O era al revés? Por ejemplo, un día se dice: “No a la guerra”. Y al día siguiente se envía la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
EN Sevilla faltan policías para todos los gustos. Para las procesiones ordinarias y extraordinarias, para las redadas ordinarias y extraordinarias, para detener a los chorizos ordinarios y extraordinarios, para los cortes de tráfico ordinarios y extraordinarios, para los temporales ordinarios y extraordinarios, para que no se desmadren las manifestaciones ordinarias…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

EN la Sevilla de finales del siglo pasado hubo dos Gordillos famosos: Rafael, el lateral internacional del Betis, que después jugó en el Real Madrid, y Juan Manuel Sánchez Gordillo, el alcalde rojo de Marinaleda. El Gordillo de Marinaleda se ha ido apagando en el siglo XXI. Es curioso, aunque natural, porque es un personaje del siglo XIX, que tiene cambiados los palitos en los números romanos. Es alcalde de Marinaleda desde hace 44 años. Ha durado más que Franco en el poder, ya que aquel régimen se extinguió a los 40 años. Sánchez Gordillo ha sido él mismo un régimen en Marinaleda, donde creó una comuna o algo parecido, un pueblo fantasma que se regía por sus propias normas. Allí las elecciones eran un trámite rutinario. El jefe hacía y deshacía según su peculiar criterio.
LA residencia del Tiempo Libre formaba parte del catálogo de proyectos imposibles de la Junta de Andalucía en Cádiz, junto al Hospital de Puntales y la Ciudad de la Justicia en el solar de Tolosa Latour. El edificio abandonado del Tiempo Libre dio mucho juego para mis artículos en esta sección, para reportajes de José Antonio Hidalgo y otros compañeros, para las lamentaciones típicas gaditanas. Era un desperdicio, a la vera de la playa Victoria, algo incomprensible, que en cualquier ciudad turística no se consentiría. ¿Alguien se imaginaba un mamarracho semejante en Málaga? Pasaban los años, y allí seguía la antigua residencia abandonada, con aluminosis, según decían unos y negaban otros.
HOY se clausura el ciclo de conferencias en el monasterio sevillano de Madre de Dios, con la intervención de Ramón María Serrera, que hablará sobre Las dominicas en el Nuevo Mundo: el monasterio de Santa Catalina de Arequipa. Como ya ocurrió en las conferencias anteriores, para asistir hay que pagar cinco euros, con destino a las obras de restauración de este histórico y artístico monasterio. Aunque finaliza el ciclo de conferencias, sigue abierta, hasta el 9 de abril, la exposición Ex oratione predicare, cuyo comisario y alma páter es José María Galán, y que ofrece una interesante visión de los tesoros artísticos de este monasterio.
LA absurda moción de censura de Vox está originando consecuencias lamentables. Le han echado un salvavidas a Pedro Sánchez cuando estaba en apuros. Y lo peor: al presentar como candidato a don Ramón Tamames, han puesto el foco en matar al abuelo. Se está perdiendo el respeto a los mayores. La gente dice: ¿cómo va a ser presidente del Gobierno, si no puede subir a la tribuna de oradores del Congreso? Van a indignar a los jóvenes que cobran el salario mínimo como camareros. A los chavales que todavía le piden algo de dinerito al abuelo, gracias a su pensión (que los muchachos temen no cobrar el día de mañana) les van a crear una abuelofobia. Y el debate lo ponen la semana después del día del padre.
NO puede extrañarnos que las hermandades y cofradías sufran tentaciones. Hasta el Hijo de Dios fue tentado por Satanás en el desierto. Se recordó el primer domingo de Cuaresma, al leer el Evangelio, en las 20 funciones principales de instituto celebradas por las hermandades sevillanas aquel día. Afrontar bien las tentaciones (a veces presentadas bajo la trampa de atractivos) es la obligación del cofrade. En estos tiempos, en torno a las hermandades, pulula un frikismo exacerbado, ajeno a lo que es propio de la religiosidad popular, que se disfraza y camufla sus intereses para distorsionar lo que de verdad importa.