HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

EL primer debate entre los tres principales aspirantes a la Alcaldía de Cádiz fue significativo. Bruno García (PP), David de la Cruz (Adelante) y Óscar Torres (PSOE) debatieron en la taberna Las Banderas sobre el Carnaval. ¿Significa eso que el Carnaval es lo más importante que existe en Cádiz? ¿Es el asunto más prioritario y urgente para esta ciudad trimilenaria? Verán, se podría responder que sí, teniendo en cuenta que el Carnaval es la prioridad para la que se ha solicitado la declaración del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Posponiendo opciones más materiales, como el conjunto de murallas, castillos y baluartes, en el que se inspiraron en América para otras ya incluidas en la lista de la Unesco; o el Cádiz fenicio y romano; o las dos catedrales. En fin, algunas cositas interesantes que hay. Pero vamos a suponer que ha sido el primer debate por las fechas, que son carnavalescas.
EN la iglesia de San Jorge, del Hospital de la Caridad, han aparecido grietas, con desprendimientos, que coinciden con las obras en las Atarazanas. Han caído cascotes, algunos de regular tamaño, y han colocado redes preventivas. En Sevilla no se sabe qué pasa con las obras, pero es frecuente que cuando se arregla algo se estropee otra cosa. Las alarmas están encendidas. La iglesia de San Jorge, del Hospital de la Santa Caridad, no es un edificio más, al que le salen grietas y humedades, sino que se trata de una joya del barroco sevillano, uno de los templos de mayor interés histórico y artístico de la ciudad.
LA tierra de los beduinos gaditanos, oficialmente denominada Extramuros, tiene menos letras carnavalescas y menos literatura que el casco antiguo. Es normal, porque se considera que el Cádiz histórico es el comprendido entre la Puerta de Tierra y lo que queda del Castillo de San Sebastián. Sin embargo, el territorio de los Extramuros también tiene importancia histórica para la ciudad. Y no se puede olvidar que por allí discurrió la Vía Augusta Julia. Hace un siglo, los Extramuros de Cádiz tenían cuatro barrios principales: San Severiano, San José, La Laguna y Puntales. Además de muchos chalés en el entorno de la Avenida y las playas. La destrucción empezó en la posguerra y no ha terminado.
LA peatonalización del casco antiguo de Sevilla es objeto de polémica desde el siglo pasado. No voy a insistir en los escándalos que montaron con las restricciones del tráfico en la Avenida, la plaza Nueva y la calle Tetuán. Los más viejos del lugar (e incluso algunos jóvenes no tan jóvenes) recordarán que la Plaza Nueva era como una estación de autobuses de Tussam, que pasó a la historia, aunque ahora aparca allí el tranvía del Metrocentro. Sin embargo, a pesar de los pesares, y de todos los planes, hay calles insoportables, que resisten la batalla contra el tráfico en el centro y que son un insulto contra el peatón: por ejemplo, las calles Águilas, Muñoz y Pabón y San José. La entrada del tráfico desde la Puerta de Carmona y la salida a la Puerta de la Carne son caóticas.
A la gente le ha dado por decir que la izquierda de ahora no es como la de antes. Pues antaño no había izquierdistas tipo Irene Montero, y no hace falta remontarse a La Pasionaria. Por el contrario, los de la izquierda de ahora propagan que eso lo dice la gente de derechas, y que la izquierda de antes era de derechas. No es eso. La izquierda de antes fue de izquierda, lo que pasa es que la gente se hace más conservadora con el tiempo, cuando le queda poco. Así aparecen personajes como Ramón Tamames, que era del PCE en los tiempos finales de Franco, y a los 89 años se ha pasado a Vox. Más joven era Jorge Versrtrynge cuando se pasó del PP a IU, después a Podemos, y siendo podemita elogió a Marine Le Pen. Puede que Irene Montero parezca de derechas cuando sea vieja, digo mayor, y no sabemos si vivirá entonces en un chalé, o dirá que sí es no.