LA decisión de Teófila, por supuesto, depende de ella, pero no es fácil. Debe decidir si continúa encabezando la lista del PP gaditano en mayo de 2019, que no es lo mismo que volver a ser alcaldesa. Porque puede serlo o no serlo, depende de las circunstancias, algunas de las cuales (como la situación general de España dentro de un año) no se pueden valorar ahora. Y eso influirá en el resultado, para bien o para mal. Por otra parte, en la nueva política, las mayorías absolutas abrumadoras son prácticamente imposibles. Hasta 2011, el voto se polarizaba entre dos opciones políticas (en Cádiz entre una y media) y ahora hay cuatro. A la hora de pactar, si fuera necesario, tampoco es igual que la lista esté encabezada por ella o no.

SEGÚN los pronósticos de la Agencia Española de Meteorología (consultados sin pagar los 50 euros que pedirán a los cofrades pelmazos) todavía quedan por delante varios días de temporal en la costa gaditana. Emma, que ya figura en la historia local, se quedará con una justa mala fama. Por cierto que ha sido un gesto de machismo intolerable, que se puede unir a las reivindicaciones feministas, ya que el temporal se podría haber denominado Antonio, Teófilo o Blas, por ejemplo, y así no le hubieran tomado tirria a esa Emma, que ha sido como la suegra de Cádiz. Después de pasar Emma por aquí a ver qué nos encontramos.

AHORA resulta que los temporales también son responsabilidad de los enemigos políticos. Si uno es de Podemos le echa las culpas de la marejada y sus efectos dañinos a Rajoy, mientras que si otro es del PP puede insinuar que con Kichi se inunda más Cádiz. Ni siquiera en tiempos de Franco culpaban a la conspiración judeomasónica ni al comunismo soviético de las riadas e inundaciones, que entonces eran más frecuentes. Las catástrofes naturales suceden porque vivimos en un planeta llamado Tierra, que se encuentra en el Universo, donde el hombre es un microbio cósmico que no puede controlar todos los elementos, A ver si lo entienden.

ESTE temporal de lluvia y viento ha venido con muy malos modos. Decía Miguel Villanueva: “¡Anda que si llegan a poner el Carnaval con fechas fijas en el puente del 28 de febrero!”. Se hubiera lucido María Romay. Nos hubiéramos quedado sin Carnaval en la calle, pero ese no es el argumento, sino que las fechas son las suyas. Porque un año puede pasar que el puente del 28 de febrero sea magnífico, con sol espléndido, y los chiringuitos de invierno no se inunden como si fueran el Titanic, ni el Puente Canal se quede sin defensa. Las olas no respetan ni que estamos en Carnaval. Bueno, ya no estamos, pero algunos siguen todo el año, sin fechas fijas.

LA Naturaleza es sabia, por eso no la entendemos. Así las cosas, hemos leído en el Diario que los expertos en ornitología del lugar están que trinan ante un fenómeno inexplicable. Un ejemplar de zorzal rojigris siberiano ha sido avistado en Cádiz. Más concretamente, en el jardín Kotinoussa del Parque de Varela, popularmente conocido como el parque de los perros, que por allí se solazan a sus anchas en el cumplimiento de sus necesidades. ¿Qué hacía este pájaro en ese sitio? Eso es lo que no se explica nadie con criterios naturalistas, pues se supone que a estas alturas del año se debía encontrar en la India.