CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
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LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

LOS resultados de las elecciones en la capital de Andalucía son vergonzosos para el PSOE, en general, y para María Jesús Montero, en particular. En cualquier país democrático (en el Reino Unido, por ejemplo) por menos piden dimisiones de políticos. En la provincia también son malos, aunque algo menos. Y ha influido que el PP ha perdido un escaño en la provincia (obtuvo 8 y en 2002 consiguió 9), pero ha sido gracias al reparto por el ascenso de Adelante Andalucía. Por cierto, la subida de Adelante a quien más ha beneficiado es a Vox, que se ha encontrado la llave de la gobernabilidad andaluza, a pesar de su escaso crecimiento. Y bajando en el voto urbano en algunas ciudades. Por ejemplo, en Sevilla.
HA sido una campaña increíble. En Madrid han hablado del sofá de los andaluces y en Cataluña del pasotismo andaluz. Vamos a ver qué pasa, ¿vale? Andalucía está en el punto de mira. Y ha ocurrido algo insólito. Gracias a Andalucía ha sido invisible Cataluña durante dos semanas. Andalucía la ha eclipsado, por la conveniencia del PSOE y el PSC para que no se vieran las diferencias. Todo privilegio, para amarrar los votos de Junts y ERC, resulta letal en Andalucía, por los agravios comparativos. Y eso nos ha dado una buena pista para el futuro. Cuando Andalucía es fuerte sí impone respeto a las demás autonomías. Lo malo es cuando no tiene fuerza para influir y la toman por el pito del sereno del Estado español.
LAS campañas electorales rescatan propuestas del baúl de los recuerdos. Lo malo es que volvemos a la rutina del olvido cuando se acaban. Ha vuelto a suceder con el tren de las dos bahías, que debería enlazar Cádiz con Algeciras a través de Chiclana y Tarifa, lo que permitiría conectar también Jerez, El Puerto de Santa María, Puerto Real y San Fernando. Es decir, la mayor parte de los municipios más poblados de la provincia, así como las dos bahías y sus industrias, incluidos los puertos de Algeciras y Cádiz. Un proyecto que de vez en cuando aparece y desaparece para distraer a la gente. A sabiendas que no se va a hacer. Probablemente, no se verá en este siglo XXI.
SEGÚN nos vamos haciendo mayores, entendemos mejor la fugacidad del tiempo. Todo es efímero. Y a veces se le concede una importancia efervescente a lo que pronto se olvida. Incluso lo que se considera histórico se va deformando con la muerte de quienes fueron protagonistas o testigos presenciales. Lo volvía a pensar al conocer el fallecimiento de Enrique García Gordillo. Este periodista, más allá de su larga trayectoria en Sevilla, tuvo un gran momento político en el referéndum del 28-F. Fue lo que ahora se denominaría el gurú de referencia para Rafael Escuredo, entonces presidente de la Junta de Andalucía.
SE sabía que era el último debate electoral andaluz y se notó. El segundo, que tuvo por escenario el plató de Canal Sur Televisión, fue diferente al primero. Hubo algunos detalles oportunistas y feos. Estuvo condicionado por el miedo a perder de cuatro de los cinco candidatos. José Ignacio García fue el único que arriesgó y repartió sopapos para todos los presentes, no sólo para Moreno Bonilla, sino también para Gavira el de Vox y hasta para la sanchista Montero. Esto último se lo afeó Maíllo, que le reprochó su “equidistancia”, cuando el candidato de Adelante había explicado que la financiación autonómica del PSOE discrimina a Andalucía.