VAMOS a refrescar un poco la memoria histórica, que en Cádiz está fatal. El 18 de junio de 2024 se volvió a abrir al tráfico el entonces denominado puente José…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
AL abordar el problema de la vivienda, que ha desembocado en unas elecciones generales a su medida, deberíamos tener en cuenta las circunstancias. Lo siento, no todo el mundo puede ser como la pareja de Montse Mínguez, que al parecer tiene dos sociedades en Panamá, además de 30 pisos en…
UN siglo después, el surrealismo vuelve a estar de moda. Falta un mes para el disparate de esa huelga general del 11 del 11. Le han plagiado la idea a la Once, con su cuponazo del 11 del 11 de la Once. Ese día lo mismo puedes participar en una…

A pesar del joyero familiar de los Zapatero, que algunos confunden con el Tesoro del Carambolo, todavía no se sabe si el presidente Sánchez adelantará las elecciones generales a 2026. Sería la primera vez que le hace caso en algo a Felipe González, con lo cual no parece probable. “Antes de la Navidad”, pide Juanma Moreno. Con villancicos en el Parlamento de Andalucía (o no), los sevillanos van a votar tres veces en el plazo aproximado de un año. La primera vez fue el domingo 17 de mayo. La segunda no se sabe si será en las elecciones municipales de mayo de 2027, o en las generales de Adviento, si es que las anticipan. O puede que se vote en las generales y en las municipales en mayo, lo que podría ser la ruina para muchos alcaldes y concejales socialistas. Le deben decir a su jefe don Pedro que todos ellos no tienen un tesoro de bisutería como el de los Zapatero, guardado en la caja fuerte de sus despachos.
LA teoría conspiranoica sobre los jueces que supuestamente quieren perjudicar al PSOE ha alcanzado un nuevo hito con el caso de Zapatero. A esa teoría no sólo se han abonado algunos dirigentes socialistas, sino también socios del Gobierno, que no saben ya como camuflar sus vergüenzas en el tapado de la corrupción. ¿Cómo pueden decir que pactaron con Sánchez para regenerar este país? Pero en la teoría conspiranoica llama mucho la atención el momento elegido por el juez José Luis Calama para la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero y el estallido del caso. Sucedió justo después de las elecciones andaluzas.
LOS alcaldes y alcaldesas del PSOE están que trinan, pito, pito, gorgorito, viendo que se pueden ir fuera. Después de las elecciones andaluzas (y del zapaterío) se les han puesto los vellos de punta. Puesto que se masca la tragedia. El presidente Sánchez está dispuesto a refugiarse en el búnker de la Moncloa, como si no hubiera un mañana. Pero ya no estamos en los tiempos de Franco con la lucecita del Pardo. Las siguientes elecciones tocan en 2027. Y ahí viene el peligro. Existe un fundado temor de que el presidente Sánchez las haga coincidir con las municipales y las autonómicas del 143, por lo que podría arrastrar a los suyos al caos.
AUNQUE algunos se empeñan en negarlo, desde la Transición, existe un sentimiento y un voto andalucista. Es cierto que se canalizó a través del PSA y del PA, y que los enfrentamientos entre el sector de Rojas-Marcos y el de Pacheco, así como otras circunstancias, los llevaron a la travesía del desierto y a la ruina como partido. A partir de Escuredo, el PSOE había amarrado una parte de ese voto. Pero su andalucismo se ha ido diluyendo, hasta ser ya inexistente. Con la candidata que han presentado le dieron la puntilla, si algo quedaba.
CÁDIZ es la provincia más de izquierdas de Andalucía. Esto se nota en las elecciones, con pocas excepciones. Y hay que tenerlo en cuenta. Cádiz es también la cuna y el feudo principal de Adelante Andalucía, que fue creada por Teresa Rodríguez, gaditana nacida en Rota, y ahora tiene por líder al jerezano José Ignacio García. El crecimiento de Adelante, como dijo José Ignacio, ha quitado la mayoría absoluta al PP. Lo que no dijo es que también le han regalado la llave de la gobernabilidad a Vox. Pero eso ha sido una consecuencia indeseada e indirecta, que aún podrían subsanar absteniéndose en la investidura, aunque no están por la labor.