GRANADA es la única capital andaluza que celebra una feria del Corpus. Allí la procesión sigue saliendo en jueves. Como en Sevilla, que también lo celebra el jueves con mucha…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEVILLA, junto a Toledo y Granada, es de las pocas ciudades españolas en las que se sigue celebrando la procesión del Corpus Christi en jueves. No voy a entrar en comparaciones catetas sobre cuál es la procesión de Corpus más espléndida de España, ni cuál es la mejor Custodia. Sevilla…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le sirve el régimen islamista medieval de Arabia Saudí que los chavistas autocráticos de Venezuela. Tanto los unos como los otros producen petróleo. El buen negociante piensa que todo tiene un precio. Y así como ha comprado a unos chavistas, cree que podrá comprar Groenlandia, o lo que se le antoje.
LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes se combate con medidas populistas, que distorsionan la realidad. Se procura que sean medidas vistosas en la vida diaria de las personas. De modo que ofrecen premios y recompensas, a ser posible con la vitola de la gratuidad. Como si la pagaran ellos (los políticos de turno), y no todos los ciudadanos, de cuyos impuestos se nutre. Un ejemplo reciente es el del autobús urbano gratuito en el municipio de San Fernando. Una medida aplaudida, aunque con una consecuencia discutible, ya que la tendencia será a generalizarlo, y así se consolidará una vía ruinosa para las arcas municipales.
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del PP todavía peor. Un ejemplo: el podemita Pablo Echenique no ha dudado en calificar como imbécil y racista a Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, por representar al rey Baltasar y teñirse de negro. Y lo peor es que también lo ha considerado racista el futuro candidato de IU, Antonio Maíllo. Entre otros politiquillos de menor rango que se han sumado al disparate.
PONER la primera piedra era una costumbre bonita, que se está perdiendo, como tantas cosas, como los habitantes de Cádiz, sin ir más lejos. ¿Por qué se están perdiendo las primeras piedras? A lo peor porque piensan que fue un invento de los tiempos de Franco. En aquellos años se practicaba mucho la ceremonia de poner la primera piedra. Y aparecía el ministro, el gobernador civil o el baranda de turno, que por una vez y sin que sirviera de precedente, se colocaba un casco de albañil y empuñaba una pala, y colocaba la primera piedra de la obra. Y, además, introducían periódicos del día del evento, por ejemplo el Diario de Cádiz, que como entonces tenía el formato de sábana, lucía mucho en el paquete.
PASARON los Reyes Magos, terminaron los cultos del Gran Poder, abrimos un nuevo almanaque. Se nos fue un año más, que cada cual recordará según sus vivencias. Las mías en 2025 fueron estupendas. Y, sin embargo, la vida sigue, con el inexorable transcurrir de los días de enero, que han comenzado fríos y lluviosos, como de otros tiempos. Cada mañana miles de personas se levantan con la incógnita de un nuevo día. Las primeras horas en Sevilla transcurren con una cierta soledad en las calles, con la aurora despeinando sombras, con los comercios cerrados (aquí abren más tarde que en los demás países europeos), con una sensación de que los sueños tardan en convertirse en vida real. Y, al mirar hacia el horizonte, pensamos que esos fríos de enero se irán disipando para desembocar en una nueva Cuaresma.