A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

CÁDIZ lo tiene a su alcance. En 2020 debe aspirar a ser elegida como la ciudad con el tráfico más fluido del mundo. Según el índice Tom Tom Traffic 2019, es la segunda ciudad menos congestionada del planeta, con una pérdida de tiempo del 10%, aunque se ha elevado un 1%. Estamos muy cerca de la ciudad menos congestionada, que es Greensboro High-Point, de EEUU, que mantiene el 9%. Sin embargo, hay otras cinco ciudades que amenazan a Cádiz, ya que también están en el 10%. Son Akron, Siracusa y Dayton, de EEUU; Almere, de Holanda; y Abu Dhabi, de los Emiratos Árabes. Los yanquis son los que tienen el mejor tráfico, o eso dicen los de Tom Tom, ya que entre las 15 primeras ciudades hay 11 norteamericanas.
LA gala de los premios Goya que organizaron en Sevilla, en 2019, fue la mejor de la historia. La gala de los premios Goya que organizaron en Málaga, en 2020, fue la mejor de la historia, según algunos; y un petardo, según otros. Desde que salieron de Madrid, estos premios están como nunca, o eso dicen. Por el contrario, los críticos se dedican a criticar y lamentan que estos premios son insoportables, además de que se les ve el plumero, políticamente hablando. Cuando Sevilla acogió los mejores premios Goya de la historia, el alcalde Espadas insinuó que la ciudad podría aspirar a organizarlos todos los años. No sé si lo llegó a decir, o se supone que lo dijo, o estuvo a punto de decirlo. Ya nada es seguro. Pero algunos se las prometían muy felices.
AL finalizar el año 2019, la provincia de Cádiz se ha proclamado campeona de España del paro. Sólo ha sido superada por Ceuta y Melilla, que no son provincias, sino ciudades autónomas, rango que tienen ahora, o plazas de soberanía, como les decían antaño. Entre las provincias propiamente dichas, no hay ninguna que supere a Cádiz. Tenemos una potencia europea, que se carga las estadísticas en las tasas de parados. Algunos le echaban las culpas al peaje de la autopista, que era canallesco, por lo que se supone que a final de 2020 la situación habrá mejorado, si el ministro Ábalos la mantiene gratis. Aunque en otras provincias sigue habiendo peaje, y la tasa de paro es inferior a la de Cádiz.
HA sorprendido que Ciudadanos, a través del portavoz municipal, Álvaro Pimentel, anuncie su apoyo al tranvía de Nervión y Santa Justa, que sólo defendía el PSOE. La propuesta de Juan Espadas es bienintencionada, pero poco práctica. Tanto el partido naranja como el PP e incluso Adelante Sevilla (antes Participa) se habían opuesto. A derecha e izquierda se entendió que esa inversión no es útil. Podría ser un complemento, en una Sevilla idílica y maravillosamente comunicada; pero los recursos públicos son finitos, y se deben fijar las prioridades. Alargar el tranvía no es prioritario. Es mucho más útil el Metro, cuya ampliación no está garantizada.
EN Cádiz hay un pedigrí constitucionalista que lleva a organizar actos diversos en el antiguo oratorio de San Felipe Neri. Faltó un proyecto serio para convertir el antiguo colegio en un centro constitucional, aprovechando el bicentenario de las Cortes de 1812. Pero eso ya no tiene remedio. Algunas instituciones gaditanas intentan mantener vivo ese espíritu. El Colegio de Abogados, cuyo decano es Pascual Valiente, ha dado un buen ejemplo con el premio en honor de José Pedro Pérez Llorca, que recibieron los dos padres de la Constitución que sobreviven: Miguel Herrero Rodríguez de Miñón y Miquel Roca i Junyent. Por cierto, en presencia del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y el presidente del TSJA, Lorenzo del Río.