LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

ANDA ahí, que está gafado. El tranvía de la Bahía es uno de esos inventos predestinados por el infortunio y todo le sale mal. Como al Barcelona en Roma. De este tranvía se habla desde el siglo pasado, poco después de que dejaran de circular los tranvías de toda la vida, y fue presentado como un ejemplo de modernidad y progreso. En lo referido a Cádiz, es sabido que circulará por la vía del tren, por lo que no se diferencia de un Cercanías. Los plazos del tranvía, cada pocos meses, se retrasan unos meses más. Pero ahora ha venido lo mejor. Resulta que en San Fernando han descubierto que se trata de un tranvía morsegón. Lo que faltaba.
LO metropolitano está de moda, aunque sólo cuando conviene. El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha expresado su deseo de que Emvisesa (la empresa municipal de vivienda) se convierta en metropolitana, igual que lo es Emasesa (la empresa municipal del agua). Eso permitiría construir promociones de viviendas públicas en suelos de otros ayuntamientos del entorno. Obtendría más ingresos y más “músculo” (según dijo el alcalde) para que Emvisesa pueda acometer proyectos más ambiciosos. Lo expuso en la inauguración de las jornadas 100 años de vivienda pública en Sevilla, que era el lugar idóneo para decirlo.
ENTRE los vientos y las lluvias, el mes de abril está saliendo intratable para nuestras playas. Con el tiempo pasa eso, que nunca se sabe, y hay que acertar. El alcalde González acudió a la playa en las vísperas de Semana Santa para comprobar que todo se encontraba en orden, a pesar de las visitas de los temporales Emma y Félix. Ahora, aunque no lo parezca en días como el de ayer, estamos en la pretemporada de playas. Abren los servicios a mediodía, por si algún majara se arriesga. Sin embargo, hasta ahora, la venta de bañadores y biquinis carece de motivación práctica. Hubo años en los que tuvimos temperaturas superiores a 30 grados en abril. La playa Victoria parecía una feria. Eran otros tiempos, antes del calentamiento global.
ES difícil que Andalucía progrese, converja con otras comunidades más ricas y todo eso, mientras no se abandone la mentalidad provinciana que predomina. En cada una de las provincias olvidan que existen siete más. Igual ocurre con la capitalidad. Bien sea por el peso de las diputaciones, o por factores históricos, se impone una mentalidad de fronteras en cada provincia. No son capaces de organizar proyectos conjuntos, en beneficio mutuo. Y, si se pueden fastidiar, no dudan en hacerlo. Para ello no es raro que anuncien proyectos utópicos, como el circuito de Motos y Fórmula 1 que David y José Antonio García han planteado en terrenos de Carmona. Con todos los respetos, y con el máximo cariño, hay que decirles que carece de sentido tener un circuito internacional en Jerez de la Frontera y otro en Carmona, a 100 kilómetros de distancia.
A los que quieren invertir en Cádiz, suponiendo que haya alguien, conviene explicarles la realidad. En Cádiz, las cosas son justamente lo contrario de lo que parecen. Es por influencia del Carnaval, donde se maneja la ironía y el doble sentido. De modo que nos hemos acostumbrado a un lenguaje cifrado, plagado de paradojas, que sólo se entiende en clave gaditana. Por ejemplo, si el concejal Martín Vila dice que en Cádiz tenemos el riesgo de “una burbuja hotelera”, en realidad lo que está diciendo es que en Cádiz no se construye un hotel ni de coña; y que es como una burbuja, porque todos los proyectos se van a hacer gárgaras, como una pompita de jabón. Y otra cosa es que aquí se confunde un hotel con un proyecto de hotel. Verán: un hotel es como el Atlántico; y un proyecto de hotel es como Valcárcel.