YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

DESPUES de lo que ha pasado en La Vuelta, el ciclismo ha muerto en España. ¿A quién le importa el ciclismo ahora? Sólo sirve para boicotearlo. En Sevilla tenemos los carriles bici en mal estado. Antes los niños le pedían a los Reyes Magos una bicicleta, pero ya no, porque se mueven a pedaladas, y eso cuesta trabajo, y ya se sabe que hay que trabajar menos para vivir mejor. Igual que Manuel Fraga se bañó en Palomares, después de las bombas, Yolanda Díaz debería acudir en bicicleta a los consejos de ministros, después de alentar el boicot. ¿Y Pedro el Campeador? Recuerden que los grandes mítines del PSOE se celebraban en el velódromo de Dos Hermanas. En aquel tiempo, con Zapatero, los ciclistas españoles ganaron cuatro años el Tour.
LA dana de Valencia de 2024 fue una gran catástrofe, en la que murieron 219 personas. Pero murió algo más: la inocencia de los políticos ante las catástrofes naturales. Es cierto que la gestión de Carlos Mazón aquella tarde fue penosa, y que debió dimitir. Pero no se puede suponer que hubieran muerto menos personas, en caso de enviar antes las alertas, ya que algunos fallecieron cuando veían la inundación y se arriesgaron sin medidas de autoprotección que son elementales. Pero lo peor es que se han utilizado las mentiras de la dana como una forma de hacer daño, con la excusa de buscar responsabilidades políticas.
AL iniciarse un nuevo curso (también político), y haber cumplido el paso del ecuador de su mandato, es natural que en Cádiz se evalúe la gestión del alcalde, Bruno García. Con el morbo añadido de que ganó las elecciones municipales de 2023 por un solo concejal, con lo cual se supone que en 2027 lo tendrá complicado. Aunque peor lo puede tener la oposición, después de comprobarse que su aportación al progreso de Cádiz es ninguna, ya que se limitan a quejarse. En este periodo, el alcalde ha mostrado su cara más agradable y también su cruz. Con lo cual se concluye que será el favorito para ganar en 2027, pero debe tener cuidado para no complicarse él mismo.
DECIAMOS ayer que los toldos de la Avenida no han satisfecho las expectativas. Pero, al menos, han servido para poner de actualidad algo que parecía tabú: la supuesta peatonalidad de dicha Avenida. El alcalde, José Luis Sanz, se ha mostrado partidario de la supresión del carril de bicicletas y patinetes. Y es cierto que, en la actualidad, ese carril origina un alto riesgo para los peatones, porque está mal marcado. Los forasteros no iniciados en la carrilera sevillana no captan que eso sea un espacio reservado para que las bicicletas y patinetes circulen por una Avenida en teoría peatonal, por la que también va un tranvía en dos direcciones: hacia la Plaza Nueva y hacia la Puerta Jerez.
EN Cádiz habrá pocos espacios para nuevos proyectos, comparada con otras ciudades, pero padece algunos desperdicios vergonzosos. Un ejemplo es el paseo de Santa Bárbara. Ubicado en uno de los enclaves de privilegio de la capital gaditana. Está en la trasera del Parque Genovés y en la prolongación del frente marítimo desde la Alameda al Campo de las Balas y la Caleta. Debería ser un paseo muy frecuentado y apacible para los gaditanos. Sin embargo, no lo es. Todo lo contrario. Pocos pasean por allí. Tras varias intentonas fallidas, parece que el alcalde, Bruno García, se lo ha tomado en serio. Se ha anunciado que una empresa de Ávila va a realizar el proyecto de mejoras. Por valor de casi un millón de euros.