YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

ERA una de las tardes ardientes del más férreo agosto, cuando el sol apretaba como si quisiera derretir a la Giralda. Era una tarde en que la Catedral sentía el bullir de los fieles de la Virgen de los Reyes, que acudían acalorados a cumplir su rito de amor con la Patrona. Y eran las horas últimas de una joven, que ya apenas se agarraba a la última tabla de salvación que alejaba la vida, pero que conservaba dentro de su corazón los recuerdos felices. Era también el momento más amargo para un padre, que sentía como los sueños de futuro se desvanecían entre unas sombras de pesadilla. Era el dolor de una familia, asumiendo ya lo inevitable.
PARA la mayoría de los españoles, Gibraltar no es un problema. Gibraltar sólo interesa en su entorno comarcal. Es un anacronismo en el siglo XXI. Tiene una selección de fútbol al nivel de San Marino y las Islas Feroe, para ser goleada cuando juega. Y la gente corriente sabe que allí hay una Verja y un chollo fiscal. Por no citar a sus simpáticos monitos que roban mochilas. Sin embargo, el acuerdo alcanzado por los representantes de España, Reino Unido, la UE y Gibraltar ha sido calificado como histórico. Muy bueno debe ser, porque cada una de las partes lo ha interpretado a su antojo. Hay dos cuestiones que llaman la atención: pronto desaparecerá la Verja de los atascos y Andalucía no ha pintado nada en ese acuerdo.
A las banderas rojas se les suele tener miedo. Entre otras utilidades, la Bandera Roja puede ser comunista, del Osasuna de Pamplona, o bien para alertar de la prohibición de bañarse en una playa. A estas últimas, que son las más alarmantes, se les ha prestado mucha atención en los últimos días. Han llenado las playas de la costa gaditana de banderas rojas, prohibiendo el baño, en tres días de la segunda quincena de agosto. Con hoteles y apartamentos pagados a precios de oro. Y los del sector hostelero quieren que se bata el récord de turistas. Aunque los incendios y las banderas rojas no son el mejor reclamo publicitario. Sí, siempre les quedarán las piscinas de los hoteles, o las bañeras de sus habitaciones.
SEGÚN se ha publicado, un 85% de los jóvenes españoles menores de 30 años todavía viven en el hogar familiar. Los 30 años es una edad simbólica. Según el escritor francés Frédéric Beigbeder, esa es “la edad espuria en la que uno es demasiado viejo para ser joven y demasiado joven para ser viejo”. Esto lo escribió en su novela El amor dura tres años, que publicó en 1997, tras divorciarse, a sus 32 años. Sería interesante saber de ese 85% de jóvenes españoles que no se han mudado a un piso propio, cuantos tienen empleo o están parados y cuantos han viajado por cuenta propia este verano.
DESDE tiempos lejanos, España tiene un complejo de inferioridad internacional. ¡Alto ahí! ¿Eso también viene de los tiempos de Franco? Pues no, existió con el innombrable, que se quedó aislado tras la II Guerra Mundial, hasta que se echó en brazos de los yanquis en los años 50, pero venía de antes. Incluso desde antes de la guerra civil y de la Segunda República. Posiblemente, viene de finales del XIX, cuando dejamos de ser un imperio. Una parte de esa tristeza está en los libros de Ángel Ganivet y la generación del 98. Y ahora nadie sabe lo que queremos. Cada uno quiere lo suyo y que tú no tengas lo tuyo.