HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

SEAMOS positivos. Podemos ver el vaso medio vacío de agua o medio lleno de cerveza. El calentamiento global no sólo origina desdichas. También puede procurar algunas ventajas. Por ejemplo, lo que se ha denominado el veroño, que es un otoño como un verano. Y así nos ha permitido disfrutar de algunos días estivales en la novena del Rosario, la fiesta del Pilar y el triduo de Santa Teresa, días que parecían de julio. Más cortitos, porque anochece antes, pero que en las horas centrales de sol deja las playas de la provincia de Cádiz claramente disponibles para el baño. Con temperaturas de hasta 27 y 28 grados, que no se han alcanzado en algunos días de verano.
POR razones más políticas que culturales, en los últimos tiempos se ha puesto de moda inaugurar espacios expositivos. En algunos casos, ha permitido (o permitirá) la salvación de edificios emblemáticos que fueron concebidos con otros fines. En Sevilla, por citar casos obvios, ni las Atarazanas, ni la Fábrica de Artillería, ni San Hermenegildo fueron edificados para ser centros culturales. Aunque peor sería muerto que sencillo. En Andalucía tenemos el buen ejemplo de Málaga, una ciudad de inferior rango cultural y artístico que Sevilla, Granada y Córdoba, pero que con el alcalde Francisco de la Torre ha apostado por Picasso y por la cultura.
ESTE año, al llegar el 12 de octubre, se ha criticado menos el supuesto genocidio que cometieron los españoles en América. Eran otros siglos, y ya no se sabe si las masacres de ahora son más crueles. Al margen de la historia, nos ha quedado la Hispanidad real. Y el mestizaje de América, donde al parecer unos fueron a hacer la guerra y otros el amor, que es lo que ha quedado. La Hispanidad adquirió una leyenda negra apoyada por españoles, no por los que conquistaron América en los siglos del oro, sino los que manipularon y siguen inventando una memoria histórica en la que ya parece que la Hispanidad era franquista.
NO es sólo por el desastroso estado de la autopista AP-4 entre Sevilla y Cádiz. Se habla y se escribe mucho de los atascos y el colapso, sobre todo en verano. Pero igual de lamentable es el cochambroso estado en que se encuentra la autopista, llena de baches y grietas, porque el Ministerio de Transportes, cuyo titular es el ministro tuitero Óscar Puente, no cumple sus obligaciones y no repara el firme de la carretera. El deterioro ha aumentado desde el fin del peaje. Sobre todo por la presencia masiva de camiones y vehículos pesados, que la dañan más. En otros países europeos, a los camiones se les cobran peajes, y más caros que a los vehículos ligeros. Quien se la carga que la pague. Pero hay más problemas a resolver. Cádiz está aislado por no tener otras infraestructuras esenciales.
YA se considera un éxito el tranvibús de Sevilla Este, por la buena acogida que ha recibido. Es el primer intento serio para mejorar la conexión de los barrios que crecieron en el entorno del Polígono Aeropuerto con el centro de la ciudad. Sevilla Este fue el gran proyecto de expansión urbana en los últimos años del siglo pasado. No era un gueto, ni un polígono de los considerados barrios pobres, sino un espacio de ensanche para las clases medias. Ha padecido la cruz del transporte público. Hasta llegar al tranvibús, que acorta los tiempos. Sin embargo, Sevilla Este necesita una línea de Metro, para afianzarse como lo que debe ser en una gran ciudad.