HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

ES significativo que el símbolo de la desescalada en Sevilla sea el Señor del Gran Poder, que ha bajado de su camarín, y que ya nos aguarda en su basílica de la plaza de San Lorenzo con las puertas abiertas. Todavía los devotos no pueden subir a su camarín que es el confesionario del Señor, ni mucho menos besar (o si acaso rozar) el talón que marca la zancada. Algunos dirán: en realidad, al Señor no lo han bajado del todo, no está como lo vemos (y no lo vimos) al empezar la Semana Santa, cuando se queda junto a sus fieles para el besamanos. Pero el Señor ya ha desescalado una parte del camino y está más cerca. Está donde se le espera: entre el cielo y el suelo.
LA gente se ha dejado llevar por sus emociones. Hay memes y videos estupendos, como uno que se ve a un grupo en una peña (a día de hoy sigue prohibido, pero es un montaje), y en la televisión aparece Fernando Simón, que va diciendo los que entran en la siguiente fase: “En Andalucía, pasan Almería, Huelva, Sevilla, Cádiz…”. Y entonces, en la peña, todos gritan, se abrazan, locos de contentos, porque ‘El confín de Cádiz’, que suena a comparsa, ha pasado a la siguiente fase. ¡Ya estamos en cuartos de final! Y ha sido difícil, porque a Madrid le han dado un cajonazo; y se han quedado fuera de este exigente concurso Barcelona, que lo había pedido, porque no quería seguir, y Valencia, que se lo ha encontrado. Como Málaga y Granada, porque hay que fastidiar a algunos. En caso contrario, ese jurado no sería un jurado.
HOY va a entrar Sevilla en la fase 1,5 del plan de desescalada. Oficialmente, es la fase 1, ya lo sé, pero como los científicos misteriosos no saben lo que hacen, le han añadido ventajas de la fase 2. Por ejemplo, viajar a las segundas residencias en la provincia. Eso estaba previsto a partir del 25 de mayo, con la fase 2. Así lo recordaron en la mañana del sábado. Sin embargo, dos horas después, en su arenga semanal, Pedro Sánchez dijo lo contrario: podéis ir a las segundas residencias, siempre que estén en la misma provincia. Y se le olvidó: o en las limítrofes del País Vasco. Porque allá arriba, no sé si para agradecer los votos del PNV de Urkullu, les permiten todo lo que piden, a pesar de que Álava fue uno de los focos principales e iniciales del coronavirus y tienen una tasa de mortalidad más alta que la de Málaga o Granada.
EN los últimos días han dado los primeros pasos para reanudar la Liga. Al menos, en teoría. El Cádiz ha vuelto a entrenar. También se ha conocido que ningún futbolista amarillo dio positivo en las pruebas del coronavirus. Sigue pendiente de solución el caso de Fali, al que están tratando con respeto y prudencia, por sus peculiaridades. Empieza una pretemporada atípica para volver a competir. Y también se dan a conocer algunas características de cómo sería el fútbol después del coronavirus. Hasta dónde llegue. No es seguro que sea hasta la jornada 42.
ES difícil derrotar al coronavirus con los políticos de la nueva política. En la desescalada se está viendo. El Gobierno del PSOE y Unidas Podemos mantiene una pésima gestión sanitaria y económica, con errores garrafales, asesorados por misteriosos científicos (o eso dicen) que los han equivocado. Pero en la oposición se han visto carencias graves. El PP ha cometido dos errores de bulto, con los que Pablo Casado (en el estado de alarma) e Isabel Díaz Ayuso (en la desescalada) le han dado balones de oxígeno a un Gobierno de chichinabo. Mientras que Inés Arrimadas en Ciudadanos, por jugar a las dos barajas, ha dejado a su partido más roto, al borde de UPyD (y con el patinazo de Aguado en Madrid). Por su parte, Vox sigue en una línea ultramontana, con propuestas como convocar manifestaciones en automóviles.