HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

ENTRE los derechos y libertades que nos han suprimido a los españoles con motivo del estado de alarma, no está la libertad de expresión. Es decir, que no existe una censura previa, ni la autocensura. Aunque algunos creen, equivocadamente, que no se pueden criticar las medidas del Gobierno, porque eso afecta a su eficacia y no es leal. Sucede lo contrario. Todos debemos aceptar y cumplir esas medidas, pero también se puede criticar con fundamento lo que parecen manifiestos errores. Gracias a eso han evitado peligros graves, como contagiar a los peluqueros y peluqueras. Y, además, que las medidas no son perfectas y los mismos gobernantes las incumplen. Como lo demuestra que las esposas de Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, y otros políticos han dado positivo. Los últimos en caer han sido Quim Torra, presidente de Cataluña, e Isabel Díaz Ayuso, presidenta de Madrid. Por cierto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saludó afectuosamente a Díaz Ayuso, en un acto oficial reciente. Se pudo ver en televisión.
ESTA pandemia del coronavirus está originando consecuencias insospechadas y multitud de contradicciones. Vienen derivadas de la falta de credibilidad de quienes adoptan las medidas. Estoy de acuerdo en que debemos respetar sus decisiones, pero el problema es que no las respetan ellos mismos, y así es más difícil. La Moncloa se ha convertido en un foco de la pandemia. El presidente, Pedro Sánchez, y el vicepresidente, Pablo Iglesias, tienen a sus respectivas esposas enfermas, pero ellos se han saltado la cuarentena. Todos los ministros y ministras deberían permanecer confinados. Ninguno o ninguna deberían salir de casa. ¿Eso que ganaríamos? Eso es lo que harían con usted, conmigo o con cualquiera. Pero el Gobierno no cumple sus propias medidas.
EL día después de anunciar que no habrá procesiones de Semana Santa, el Ayuntamiento ha comunicado que se suspende el montaje de la Feria. Pero ofrece la alternativa esperada: propone que se celebre en la segunda quincena de septiembre. Todo el mundo en general estará de acuerdo con esta decisión, excepto los muy puristas que consideran que si no es en abril tampoco es Feria. En 2020 sería la Feria de San Miguel, que tiene sus corridas de toros en el calendario de la temporada. Así se brindaría una oportunidad a la Maestranza para aplazar también la Feria taurina. Las tardes de farolillos pasarían a septiembre.
LA suspensión de la Liga en Primera y Segunda ha abierto un escenario no previsible, que llena de incógnitas el futuro. Han aplazado dos jornadas, pero no van a reanudar la competición el día 29 como si nada. El Cádiz no jugó el partido de ayer contra el Rayo Vallecano, ni viajará a Soria para enfrentarse al Numancia el próximo sábado. Pero si han suspendido hasta las procesiones de Semana Santa (con las pérdidas que supone), nos debemos preparar para lo peor. Es posible que los ascensos y descensos se disputen en los despachos. En otros tiempos, con Manuel Irigoyen, que era experto en la materia, se podría suponer que el Cádiz tendría muchas papeletas para subir a Primera. Pero esta vez nos pueden dar coba. Vizcaíno debe tener mucho cuidado.
LA asistencia de Pablo Iglesias al Consejo de Ministros de ayer es impresentable. Debió seguir la cuarentena, ya que su pareja, la ministra consorte Irene Montero, está enferma con el coronavirus. Este señor tiene derecho de pernada para todo. Se han burlado de los españoles, a los que están pidiendo sacrificios enormes, que se queden en casa aunque estén sanos, que se arruinen voluntariamente en muchos casos, y otras desgracias así. La salud es lo primero y no parece el mejor momento para las broncas de partidos, pero si Pedro Sánchez y Pablo Iglesias tuvieran un mínimo de dignidad política deberían dimitir en cuanto sea posible. La diferencia de criterios entre el PSOE y UP forzó la asistencia de Iglesias, que se sentó sin mascarilla (como se aprecia en las imágenes difundidas) al lado del presidente.