CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

HOY se cumplen 90 años desde que fue conquistado el Alcázar de Toledo por las tropas franquistas. Fue uno de los episodios que el régimen utilizó para su propaganda en la guerra civil española, poniéndolo como un ejemplo de heroísmo. El Alcázar de Toledo era la sede de la Academia de Infantería y Caballería. Allí se sublevaron, en 1936, un grupo de militares, comandados por el coronel Moscardó. Unas 1.200 personas (entre los que había cadetes y familiares de los militares, así como guardias civiles) permanecieron refugiadas en el Alcázar, defendiéndolo de las acometidas de las fuerzas republicanas. Los ataques para conquistarlo empezaron el 21 de julio de 1936 y terminaron el 27 de septiembre, tras más de dos meses, resistidos en duras circunstancias por los sublevados. El asedio del Alcázar terminó cuando llegaron las tropas franquistas, con el Ejército de África (también llamado entonces de Marruecos), al mando del general Varela. Un día después entró el general Franco en Toledo.
LA muerte llegará para todos, antes o después. Pero, entre las formas de morir, la más dura de asumir es la inesperada. Entonces sentimos que la muerte ha llegado a traición, a veces con nocturnidad y crueldad, como ha sucedido con Julio González, jefe de Fotografía de Diario de Cádiz, el fotógrafo que mejor supo captar la realidad gaditana en los últimos años. Me refiero a “la realidad”, incluyendo lo que no se ve, pero está ahí, sólo al alcance de la cámara de los privilegiados con el talento fotográfico. Parece mentira que ya no publique ninguna foto más en el Diario. Y más mentira todavía me parece cuando su fallecimiento me ha sorprendido en un viaje, y es una noticia que se lee desde la lejanía, como si llegara desde otro territorio, donde el presente se mezcla con un tiempo tergiversado, incomprensible.
HE comentado, en otras ocasiones, que el edificio de la Diputación de Sevilla, con su patio, debería ser considerado como espacio multiusos. Allí celebran eventos polifacéticos, lo mismo se dedican a las emprendedoras que a las artesanías o la gastronomía de la provincia. Pero no sólo sirve como un minipalacio de exposiciones. También acoge el ciclo de cine de verano, en los calurosos meses del estío. Una evocación de aquellos antiguos cines al aire libre, que el tiempo se llevó. Y, recientemente, acogió el denominado festival del Patio+Metrópolis, con cuatro conciertos, que protagonizaron Tanxugueiras, Morgan, Los Planetas y Repion.
A propósito de las cuevas de María Moco, en otro artículo, hice una referencia de pasada al templete de la música que estaba ubicado en la gaditana plaza de Mina. En la remodelación de esa plaza, a finales del siglo pasado, fue derribado aquel templete, del que nunca más se supo, ni parece que se vaya a saber. Fue un atropello cultural silenciado y olvidado. Servía para conciertos y le daba una vistosidad elegante a la plaza en su espacio central. Parecía una plaza más señorial que en la actualidad. El templete servía para conciertos de bandas de música, que creaban un especial ambiente en las matinales de los domingos.
EL PSOE perdió las últimas elecciones municipales de Sevilla, en 2023, con Antonio Muñoz en la cabeza de lista. El partido más votado fue el PP, con José Luis Sanz, si bien necesitó el apoyo de los tres ediles de Vox para conseguir la Alcaldía. Eso es lo que hay. A pesar del antecedente, el PSOE volverá a presentar a Antonio Muñoz encabezando la lista en 2027. Según las malas lenguas socialistas, que hablan por las espaldas, para volver a perder. Y no porque Antonio Muñoz sea un mal candidato, que no lo es, sino porque en Sevilla se deciden las elecciones municipales con el voto moderado de centro. Ese votante es profundamente antisanchista. Por lo cual la marca PSOE ha quedado contaminada en Sevilla.