HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el Ayuntamiento tampoco. Podían haber ahorrado trabajo en los servicios de Traumatología del SAS. Las medidas que entran en vigor no serán eficaces si la Policía Local no efectúa una campaña de controles y sanciones. Es decir, es lo mismo que sucedió con los cascos de los motoristas. Hasta que se lo tomaron en serio.
POR culpa del caos ferroviario, en Andalucía ha aumentado el uso del coche privado. En las ciudades hay más atascos en las últimas semanas. Y en las carreteras ha coincidido con las borrascas, que las han dejado peor de lo que ya estaban. La Junta de Andalucía, el Gobierno y las Diputaciones se supone que van a hacer obras de emergencia. En principio, para poner parches. Pero hay un problema estructural: el estado de las carreteras andaluzas era tercermundista desde antes de las lluvias. Incluidas las autopistas y autovías, donde destaca el colapso de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz.
POR culpa del caos ferroviario, en Andalucía ha aumentado el uso del coche privado. En las ciudades hay más atascos en las últimas semanas. Y en las carreteras ha coincidido con las borrascas, que las han dejado peor de lo que ya estaban. La Junta de Andalucía, el Gobierno y las Diputaciones se supone que van a hacer obras de emergencia. En principio, para poner parches. Pero hay un problema estructural: el estado de las carreteras andaluzas era tercermundista antes de las lluvias. Incluidas las autopistas y autovías, donde destaca el colapso de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz.
LA guerra de Ucrania cumple cuatro años. La invasión rusa de Ucrania parece que no interesa en España, a pesar de que es un país europeo. Putin, antes de esta guerra, era amigo de Vox, y ayudó a la extrema izquierda española y a Puigdemont. Parece que algunos aún le mantienen el afecto y no lo tratan como a Netanyahu o a Trump. Los gobiernos europeos también hacen un ejercicio de hipocresía. España, sin ir más lejos, es el segundo país europeo que compró más gas natural a Rusia el año pasado. Sólo Francia compró más. Mientras se habla de boicot, mantienen importaciones y exportaciones millonarias.
EL Vía Crucis de las cofradías de Sevilla cumplirá 50 años mañana lunes, con el traslado del Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad de la Hiniesta, a la Catedral. Curiosamente, es una herencia de los años de la Transición, cuando las hermandades también tuvieron una apertura que después las llevaría a la masificación. El primero salió en 1976, con el Cristo de las Misericordias, de la Hermandad de Santa Cruz. Resulta significativo que aquel año sólo salían a las calles sevillanas en vía crucis los crucificados de Santa Cruz y la Hiniesta, como ha recordado Rafael Jiménez Sampedro, en un reportaje publicado en el Boletín de las Cofradías de Sevilla. Es decir, la primera nombrada y la que ha tardado 50 años en ser designada. Ambas fueron las pioneras. Hoy lo raro no es la hermandad que sale, sino la que no sale por la feligresía con su imagen de Cristo, en Vía Crucis, durante la Cuaresma.