HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

APROVECHANDO que no funcionan los trenes, dicen que está pasando un tren de borrascas. Las lluvias torrenciales y los vientos huracanados suelen coincidir en Cádiz con el concurso del Carnaval. ¿Por desatar la cólera divina con esos repertorios? ¿Por lo que desafinan esas figuritas de la copla? No, esa sería una interpretación propia de doña Cuaresma. En realidad, el concurso del Carnaval coincide con los temporales porque se celebra en enero, el mes más inhóspito del año. Tanto pedir que el Carnaval volviera a febrero (o, por mejor decir, a sus fechas litúrgicas) y resulta que el concurso comienza en cuanto recogen la basura del día de los Reyes Magos. De cabalgata a cabalgata, Cádiz se carnavaliza. Enerillo el sieso ha ido a lo suyo. Y Febrerillo el loco va a llegar con más lluvias.
FALTAN sólo dos días para que se termine enero, el mes más triste del año en Sevilla. Puede que algunos no compartan esta afirmación y piensen que otros meses le superan en tristeza. Hay elementos alegres en enero, que comienza con las fiestas de Año Nuevo, las 12 uvas y esas buenas intenciones para el tiempo por venir. Y sigue con los Reyes Magos, que vienen con la Cabalgata y los regalos y las ilusiones de la infancia que se cumplen en los niños y renacen en los mayores. Y cuando se le ve la espalda a Baltasar, se suele decir que ya se intuye la Cuaresma, con la función del Gran Poder, con el comienzo de la novena de Pasión y otros actos y cultos.
CON la muerte de Tere Torres se acaba uno de los últimos vestigios gaditanos de la Transición. Y no exactamente de la política, porque ella nunca se dedicó profesionalmente a eso. Aunque fue la pareja de Rafael Román, que entre los siglos XX y XXI era el líder del Cádiz a la izquierda, el contrapeso local de Teófila Martínez, cuando la alcaldesa tenía mucho peso político. Tere Torres formó parte de la Transición real, la de una ciudad que evolucionó desde un régimen caducado a la modernidad que traía la democracia, a una apertura de costumbres, que entonces eran novedosas, y que el tiempo se ha llevado sin dar explicaciones.
HA sido un acto de coherencia la suspensión del funeral de Estado, inicialmente previsto para el próximo sábado, día 31de enero, en Huelva. Las 45 víctimas de la catástrofe ferroviaria de Adamuz no se merecen un despropósito como el que se veía venir. Al menos, que respeten la memoria de los muertos. Porque ese funeral estaba predestinado a terminar de mala manera. Ya se vio un numerito lamentable en el funeral de la dana en Valencia. Los ánimos están muy caldeados. La asistencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se prestaba a consecuencias indeseables. Y, por otra parte, el formato del funeral laico (un homenaje sin exequias) había sido cuestionado por familiares.
SON curiosas algunas reacciones a la catástrofe ferroviaria de Adamuz. Pasados los tres días del luto oficial, hemos entrado en el tiempo de buscar culpables. Ha empezado la temporada de los relatos. Así lo reconoce el Ministerio de Transportes, que todavía mantiene como titular a Óscar Puente. Han publicado un documento de 34 páginas, titulado Datos, no relatos, donde se explica la maravillosa gestión de este Ministerio en los últimos años. Se remonta a 2017, cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa, por lo que también incluye el periodo en el que fue ministro José Luis Ábalos, ya que Puente empezó en 2023.