EL trágico accidente en Urda (Toledo) ha mostrado la marginación que sufre Andalucía, entre otras consecuencias. El Ministerio de Transportes la ha perjudicado con dureza en los últimos años. Más…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DIGNIDAD no es acusar del accidente de tren de Urda (Toledo), con 69 muertos, a un trabajador del centro de control de Atocha apenas dos horas después del siniestro. Dignidad no es filtrar las grabaciones de lo que se habló en el control, para que se vea quien es el…
EL AVE ha muerto. EL AVE murió con 69 difuntos más y decenas de heridos, algunos de los cuales han quedado mutilados, o con lesiones difíciles de recuperar. Es triste recordarlo cuando ha llegado el día de Todos los Santos y mañana es el de los Fieles Difuntos, cuya lista…

EL Black Friday ya no es lo que era. Se está perdiendo el espíritu blackfridesco, y es una pena. Ahora hay hasta duchas gratis, con unos chaparrones que quitan el sentío y disuaden a los malos compradores. Ahora el Black Friday dura una eternidad, con lo que se pierde su espíritu contingente y limitado, pues ya no es un Viernes Negro, sino que dura una semana, o como mínimo un fin de semana, con lo que sería más atinado denominarlo el Black Finde, o algo así. Por otro lado, no es tan extraño que los plazos se prolonguen, teniendo en cuenta que El Corte Inglés ha organizado unos Ocho Días de Oro que duraron cerca de un mes.
SE acabó la racha. Cabe el recurso de decir que fue un viernes negro para el Cádiz. Es una lástima que no supieran interpretar el partido de ayer ante el Nástic de Tarragona, que los recibió como colista. Pero bastó un detalle de picardía de Uche para imponerse al Cádiz. Esta vez no se vio tanta intensidad tras el descanso, y fallaron los cambios. Para colmo, el gol llegó en un error garrafal de Aridane, que suele ser un muro atrás, pero que en esa jugada no despejó un balón en apariencia fácil.
EL caso del indigente muerto en Cádiz, cuando dormía en un portal de la avenida Ramón de Carranza, se presta a todo tipo de demagogias. También a tentaciones populistas, que en otros tiempos se hubieran practicado y que ahora nos podemos ahorrar. Pero incide en algo a lo que ya me he referido: que los indigentes duerman en las calles de Cádiz no es lo normal. En esa misma zona de Canalejas tienen montado el hotel de las Tortugas, que es una vergüenza para Cádiz. Y, por supuesto, no es un problema estético porque molesten, o resulte feo a la vista, o tire pellizquitos en las conciencias acomodadas, sino que es un problema ético: resulta intolerable y es justo que se solucione.
AHORA es muy fácil decir que Rita Barberá ha sido víctima de una cacería política, o pensar que seguiría viva sin la lapidación política a que fue sometida. Lo difícil es mantener la presunción de inocencia de las personas (sean del partido que sean) hasta que se pronuncien los tribunales y los condenen, o no. Y aún después, si son condenados, tener la misericordia (incluso ahora que se ha terminado el año) de reconocer que en la vida de las personas hay aciertos y errores, sin disculparlos, pero sin pisotear su memoria, incluso después de muertos, con actos despreciativos que retratan el odio y la inhumanidad de quienes los cometen.
SEGUNDAS partes nunca fueron buenas, dice el refrán, aunque en la segunda parte el Cádiz le marcó cuatro goles al Alcorcón. Sin embargo, las segundas vueltas electorales gustan mucho... en Francia. Se utilizan para todo, para elegir el presidente por supuesto, y para los alcaldes, incluso para los candidatos de los partidos. Allí no sólo votan los militantes en las primarias, sino que vota cualquiera que pague dos euros para la campaña del candidato ganador. En las del último domingo, para elegir el candidato de Los Republicanos (que allí son republicanos de derechas, como en EEUU), dicen que votaron unos 400.000 militantes de izquierda, entre los cuatro millones de derecha que participaron. Más que nada para fastidiar a Sarkozy, al que no querían ni locos. ¿Cuántos hay en Cádiz que pagarían dos euros para que no gobierne este o la otra?