EL modelo del Carnaval de Cádiz, al menos en lo referido al concurso, está agotado. Los principales autores así lo estiman. Antonio Martínez Ares ha sido duro, al decir que hay que aplicar la guillotina a algunas cuestiones. Entre ellas, una de las más discutidas es la fase preliminar del COAC, en la que agrupaciones mediocres y de flojísimo nivel compiten para rellenar las funciones y para presumir en sus pueblos de que cantaron en el Falla. Aunque algunas agrupaciones chungas proceden de Cádiz capital. Una vez que termine la final del COAC, a las claritas de esta mañana, llega el Carnaval en la calle, sobre el que también existen dudas.
EL hospital de Puntales, cuyas obras no han comenzado, es mucho más que una promesa incumplida por la Junta de Andalucía, desde los tiempos de Manuel Chaves en la presidencia. Ha tapado la pérdida de una de las principales empresas de Cádiz: Construcciones Aeronáuticas. Es curioso recordarlo cuando se habla de recorte de plantilla en Airbus. En el Cádiz de finales del franquismo aún había varias empresas potentes, que proporcionaban gran parte del empleo, y contribuían a crear un tejido urbano de pequeño comercio. Ese ranking industrial estaba formado por Astilleros, el Puerto, Tabacalera y Construcciones Aeronáuticas.
ES vergonzoso que un Ayuntamiento de izquierda populista conceda licencia de obras para derribar uno de los pocos chalés que quedan en Cádiz y construir pisos. Es vergonzoso, pero también es legal, porque el PGOU lo permite. Puede que a Martín Vila, como concejal delegado de Urbanismo, le preocupen más otros asuntos, como los badenes y el carril bici. Incluso puede que los chalés les suenen a casas de burgueses. Pero se supone que una de las banderas culturales de la izquierda(al menos de la civilizada) es la defensa del patrimonio y el freno a la especulación. Propósito en el que deberían coincidir todas las personas que tengan una sensibilidad mínima y afecto por su ciudad, al margen de las ideologías.
EN un acto muy bonito y entrañable, según hemos leído en el Diario, han devuelto a los niños del paraguas a su fuente del Parque Genovés. Pero ¡atención! No son los niños verdaderos, que se llaman Pablo y Virginia, y proceden de una novela pre-romántica y trágica, que publicó Jacques-Henri Bernardín de Saint Pierre, a finales del siglo XVIII. Un modelo que fue difundido por el autor, Andrea Boni, según descubrió Lorenzo Alonso de la Sierra. Como digo, estos niños del paraguas, a los que recordamos de toda la vida en su fuente del Parque, no son los originales, sino una copia similar que allí han colocado para evitar males mayores.
HAN sorprendido las críticas antiKichi de la portavoz municipal del PSOE de Cádiz, Mara Rodríguez, y del presidente provincial de los socialistas gaditanos, Manuel Jiménez Barrios. Entra dentro del guión previsible que critiquen a la Junta de Andalucía, donde ahora gobiernan el PP y Ciudadanos, pero sorprendió que arremetieran contra Kichi al día siguiente de que anunciara que se irá de Podemos, siguiendo los pasos de su compañera Teresa Rodríguez. Y sobre todo que le dieran donde más le duele, acusándolo de inoperante y de retrasar los proyectos. Es decir, que recuperaron el concepto de Kichi como un alcalde flojo que no trabaja lo necesario, y que mantiene inversiones paralizadas por su incapacidad y desidia.