PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

LAS vacaciones de Navidad comenzaron con el futuro alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, y el presidente de la Diputación Provincial, Fernando Rodríguez Villalobos, confinados tras dar positivo en las pruebas de coronavirus. Se unían así a los políticos que han sufrido la enfermedad o han guardado cuarentena por ser contactos estrechos. Si repasamos la lista de políticos sevillanos y andaluces contagiados, nos encontramos a muchos del PSOE y del PP, pero también de los demás partidos. En la mayoría de los casos no se ha respetado la privacidad, quizá porque son personajes públicos. La privacidad se olvida en las enfermedades. A unos enfermos les gusta contarlo, porque les ayuda a superarlo, pero a otros no, porque también puede causar perjuicios psicológicos y hasta económicos.
UN reconocido escritor gaditano, llamado José María Pemán, considerado fascista hoy en día y liberal monárquico cuando lo escribió, publicó en 1970 un libro titulado Mis almuerzos con gente importante. Un reconocido escritor no gaditano (nacido en Barcelona), llamado Manuel Vázquez Montalbán, considerado comunista cuando lo escribió y olvidado por los comunistas de hoy en día, publicó en 1984 un libro titulado Mis almuerzos con gente inquietante. En la España del último tercio del siglo XX, los buenos escritores y periodistas de la derecha y la izquierda, como Pemán y Vázquez Montalbán, además de artículos, podían escribir libros en los que se referían a personas con las que simpatizaban más o menos, pero con las que habían convivido. Además, los almuerzos de antes no eran como los de hoy en día. Y no se anulaban por un quítame allá esos virus.
LOS empresarios y los sindicatos pactan mejor cuando hay dinero por medio. Bien lo sabe Pedro Sánchez, que ha vuelto a demostrar sus dotes de titiritero con el acuerdo para la reforma laboral. Ha utilizado como peonas de confianza a Nadia Calviño, que tranquilizaba a los empresarios, y a Yolanda Díaz, que daba confianza a los sindicatos. Y así ha salido un texto que no entusiasma, que incumple básicamente lo que los empresarios y los sindicatos defendían ante los suyos. Sin embargo, es un documento esencial para presentarlo en Bruselas y que toque el Gordo de los fondos europeos. Cobrar es lo único importante y todos llevan participaciones.
LA Navidad es el tiempo de los desplazamientos y las ausencias. La Navidad podría ser el motor que moviera al mundo. Todo comenzó en Belén, un pueblo que hoy no podrán visitar los peregrinos, aunque los guíe una Estrella, porque los viajes a Israel vuelven a prohibirse a causa del coronavirus. A Belén viajaron José y María, para unos trámites burocráticos, y allí la sorprendió el parto, con el nacimiento de Jesús. Se cobijaron en un portal, como unos sin techo. Y a los pocos días huyeron a Egipto, como unos refugiados, a cuyo hijo quería matar Herodes. Aquella familia procedía de Nazaret, pero en el día de la verdad se habían desplazado a Belén. Fueron migrantes y refugiados, hasta que pudieron volver a casa.
ERA vecino en las páginas de Opinión de Diario de Sevilla todos los jueves. Expresaba sus ideas con esa hondura intelectual que atesoraba, y que a veces se atribuía a una espiritualidad de otros tiempos, cuando en realidad es el presente por encima de las coyunturas. Vivió entre el cielo de sus monasterios y entre el suelo de su Alfalfa. Allí estaba el núcleo esencial de sus amores urbanos, ampliado por toda Sevilla, por Umbrete, y por sus refugios más íntimos. Sobre todo lo personal, prodigaba la amistad y el buen trato, un componente básico de su sabiduría como médico y como escritor, investigador y académico.