HA comenzado la temporada media (o algo así) en las playas de Cádiz. Traducido significa que ya va mucha gente a tomar el sol y bañarse. Funcionan algunos servicios, pero…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

PARA la sexta ola de la pandemia sería conveniente que pusieran en marcha una legislación adecuada, que acabe con el cachondeo aleatorio de los tribunales, y que empiece a funcionar el carné del vacunado. Entre otras medidas necesarias, para evitar los errores cometidos en las cinco anteriores. ¿Pero vamos a tener una sexta ola? El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ahora critican el bronceado (será por criticar) ha sacado pecho para presumir de que somos el país con más porcentaje de vacunados. No es cierto. Y cada vez que presume de algo, ya se sabe lo que pasa: lo mismo que con las mascarillas de quita y pon. Y lo peor no es eso, sino lo que dijo la eminente viróloga Margarita del Val, que es la que va dando pronósticos fiables, y la que debería ser la referente de la pandemia, en vez del cantamañanas que tanto se ha equivocado.
ADAPTAR los servicios a la realidad. Eso es lo que deben hacer los ayuntamientos, para tener un mínimo de eficacia y responder a lo que piden los ciudadanos. En Cádiz, la realidad que había en agosto no es la del resto del año. Por lo que no se podía tener a Cádiz en agosto con los servicios del resto del año. Ni se puede pensar que el resto del año será como agosto. Ojalá, dirán muchos. Porque Cádiz hizo su agosto, como toda la costa. Y han venido turistas, veraneantes de segundas residencias, gaditanos emigrados que disfrutaban sus vacaciones… Y vecinos de Puerto Real, El Puerto, e incluso Jerez y la Costa Noroeste, que se plantan en Cádiz en pocos minutos. Sí, gracias al segundo puente que sigue defendiendo Teófila Martínez, y que decían que sólo serviría para que huyeran más gaditanos.
EL presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, es uno de los políticos más coherentes del PSOE andaluz. Ha mantenido una ideología y unos afectos que han sido transparentes y reconocibles. Pasó de profesor de instituto a la política activa. Fue alcalde de La Roda de Andalucía, en 1983, así que empezó con el felipismo recién llegado al poder. En los últimos años se le ha calificado como susanista, si bien resultaría más correcto lo contrario, ya que Susana Díaz era una pipiola cuando Villalobos podía ser su padre o su tío político. Se mantuvo fiel a ella porque es de los socialistas que no cambian de devociones según sople el viento de la Moncloa. Y porque, a los 69 años, ya no se debe estar para trasiegos oportunistas.
EN aquel tiempo, cuando todavía se estaba apagando la lucecita de El Pardo, se hablaba mucho de las cuestas de enero. España era todavía la reserva espiritual de Occidente (como ahora es la reserva socialcomunista de Occidente, según los otros) y celebraban las fiestas navideñas igual que ahora, pero con más villancicos de Raphael, que ya había empezado sus giras. Cuando desaparecía el último camello de los Reyes Magos, empezaba la cuesta de enero. Es decir, subían todo: la luz, el gas, la gasolina, el agua y todos los derivados penalizados, como los transportes, los alimentos… Hasta los periódicos subían una perra gorda. Y había que pagar los gastos navideños. ¿De quién era la culpa de la cuesta de enero? Naturalmente, de Franco.
TANTO duplicar las palabras, tanto hablar de ellos y ellas, y de las socialistas y los socios listos, para que llegue Joe Biden (el presidente más feminista de la historia de los EEUU, que iba a ceder el cargo pronto a su vicepresidenta Kamala Harris), y deje tiradas y sin futuro a las niñas afganas. Eso están diciendo algunos y algunas, porque ha sentado fatal lo ocurrido en Afganistán con los talibanes. El presidente Biden huye a lo loco. Y con un feroz atentado terrorista para despedirlo con muertos. Sin tener en cuenta que en ese país se quedan criaturitas, ahora condenadas a llevar el burka de por vida, a estar sometidas a sus señores machos, a no estudiar ni conducir ni bañarse en público. Y es verdad que ya no estamos en el tiempo de las cruzadas, ni vamos a reconquistar Jerusalén, ni a recuperar Constantinopla. Pero salir así de Afganistán hubiera sido impensable con la familia Bush, pongo por caso.