A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

HAN pasado más de 40 años desde aquel 28 de febrero de 1980, cuando los andaluces votaron su autonomía. La Andalucía de hoy afronta algunos peligros parecidos a los de entonces. Nunca deberíamos olvidar que aquel referéndum sirvió para unir a un amplio sector de los andaluces. Unirlos contra los privilegios que el Gobierno intentaba que sólo fueran para las nacionalidades históricas reconocidas en la Constitución: Cataluña, País Vasco y Galicia. Es decir, las que tenían lengua propia y las que habían alcanzado prerrogativas en la Segunda República. Por el contrario, Andalucía debía ganarse la autonomía en un referéndum con muy duras condiciones.
LA exposición In nomine Dei probablemente es la mejor sobre temática cofradiera que se ha organizado en los últimos años. Me refiero al siglo XXI. En el anterior, en 1983, pudimos ver la exposición Sevilla en el siglo XVII en el Pabellón Mudéjar de la plaza de América, donde admiramos por primera vez en Sevilla el Cristo de la Agonía, de Vergara, obra de Juan de Mesa. A la exposición organizada por el Consejo en la sede de la Fundación Cajasol sólo le faltan imágenes titulares, que en Sevilla no se ceden para exposiciones, al considerarse pecado mortal que no estén recibiendo culto. No obstante, incluyen algunas imágenes de santos, como la Magdalena, de las Aguas, que talló Luis Álvarez Duarte, y que está junto a otras secundarias espléndidas como el Cirineo de las Tres Caídas de San Isidoro, los ladrones de la Exaltación o los Santos Varones de la Carretería.
ESTAMOS en la Cuaresma más difícil de la historia reciente. Incluso más que la del año pasado. Porque en 2020 todo se desarrollaba con normalidad relativa. Incluso el Vía Crucis de las hermandades, con el Señor de la Salud, de Los Gitanos, que salió a las calles y fue trasladado a la Catedral el lunes 2 de marzo de 2020. Hasta ahí se mantuvieron los cultos sin problemas. Pero el primer viernes de marzo, día 6, ya se celebró el besapiés de Jesús Nazareno, del Silencio, en modo veneración. Y una semana después ya estaba todo suspendido y la gente confinada en sus casas. Sin embargo, en estos días ya cuaresmales de 2021, mantenemos un equilibrio entre la salud y la economía, según dicen las autoridades. Y hay que buscarlo también entre la salud y las devociones, que no se pueden perder.
LOS negacionistas y la gente maliciosa no se creen las cifras que dan los gobiernos en la pandemia. ¿Qué gobierno? Los 17 de la cogobernanza, incluida la Junta de Andalucía, y el desunido de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Los negacionistas y la gente maliciosa dicen que el número de los muertos sube y baja, según los días, y que la tasa de contagios sube y baja, según conviene. Teniendo en cuenta que ya se sabe lo que ocurre: a las dos semanas de un puente festivo o unas vacaciones llega una nueva ola, modelo maremoto de la Palma; y a las dos semanas de haber cerrado todo lo que abría pues empezamos a desescalar otra vez, hasta la siguiente. Estas oscilaciones, de por sí pesadas, se han notado bastante en Cádiz y en Jerez, entre otros municipios de la provincia.
HEMOS leído en la prensa: “El Cecop monta un dispositivo especial para la Cuaresma y la Semana Santa”. Y lo hemos leído la semana pasada, en plena tercera ola, no fue hace dos años. Algunos pensarán que el Cecop actúa como si no hubieran suspendido todos los cultos externos de las cofradías (vía crucis y traslados inclusive), pero no es eso. El Cecop vigilará las colas de las exposiciones organizadas por el Consejo, los aforos de los teatros y otras así. Puede que incluso los aforos de las iglesias, que hoy aumentarán al 50%, si Dios quiere y el comité de expertos de la Junta permite que la ciudad de Sevilla pase al nivel 3 de las restricciones. El Cecop no se rinde. Una Cuaresma sin Cecop no es Cuaresma. Ya son como las torrijas, un elemento costumbrista propio de la idiosincrasia cuaresmal sevillana. Y han debutado. El pasado lunes, sin ir más lejos.