HA comenzado la temporada media (o algo así) en las playas de Cádiz. Traducido significa que ya va mucha gente a tomar el sol y bañarse. Funcionan algunos servicios, pero…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

DESDE la primera vez que la oí me llamó la atención, esa frase que suena a tópico: nadie es profeta en su tierra. En Cádiz es una grandísima verdad. Como tantas cosas, la frase tiene un origen cristiano. En el Evangelio de Lucas (4:24) se pone en boca de Jesús, que afirma: “En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su propia tierra”. Lo decía por Él mismo, que sería más valorado por los gentiles que por los judíos. En Cádiz sirve para todo. El gaditano que no triunfa fuera es como de andar por casa, poquita cosa. En Cádiz la gente siempre valora más al forastero. Por ejemplo, el Beato Diego de Cádiz sería santo desde el siglo XIX, si hubiera sido el Beato Diego de Sevilla o de Granada. Y no le exigirían que fuera un progre posmoderno en el XVIII. Pero no es una excepción.
LA oposición todavía no ha conseguido que un ministro dimita por un escándalo. Los relevados cayeron por su propio peso, cuando le estorbaban a Pedro Sánchez. Y en el sector de Unidas Podemos, a pesar del descrédito personal que llevan, sólo ha renunciado el vicepresidente Pablo Iglesias, cuando seguir ya era un estorbo hasta para él mismo. Así que a pesar de la última polémica, tampoco van a echar al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que tiene derecho de pernada para todo: para acusar de homófobos a los varones españoles, para insinuar culpables en el caso de las cartas con balas o en el de la falsa denuncia de violencia homófoba, para expulsar sin garantías a los menores marroquíes, etcétera.
LA prosperidad de Cádiz tiene una referencia muy simple: turismo o nada. A partir de ahí, se puede discutir, pero eso es indiscutible, les guste o no. Por consiguiente, despotricar del turismo y putearlo es escupir en la mano que te da de comer. Es posible que esté dando de comer regular, y que en las fantasías haya otras posibilidades, pero vuelvo a lo de otras veces: esa es la realidad. Podemos soñar con quimeras, o imaginar que todos los vecinos de la Bahía van a vivir de la industria. No se trata de desmantelarlas, sino de atraer las que puedan captar. Pero la industria, cuando depende de los gobiernos en exclusiva, ya se ha visto que sigue en crisis. Y para el florecimiento de la industria privada hacen falta requisitos que en Cádiz no se favorecen, sino más bien al contrario.
AL llegar septiembre comienzan los cursos (escolar, judicial, político, lo que sea) y nos entra la mentalidad del otoño caliente. Sin embargo, en Sevilla, los ojos se vuelven ya hacia la primavera. La Semana Santa tiene su curso, que es el llamado Curso Cofrade, y la Feria no, aunque hay que prepararla a tiempo para que no ocurra lo mismo que con los toldos. Cabrera propone y el coronavirus dispone, como ha pasado en los dos últimos años. Entre ola y ola, se hablaba de experimentos raros para las fiestas primaverales, pero los acontecimientos de los últimos días son más esperanzadores. Y reconfortan las declaraciones del alcalde, Juan Espadas, que se situó en contra de “sucedáneos y variantes” y rechazó “los experimentos raros”.
OTRO artículo sobre el nuevo hospital de Puntales, pensarán. Es un asunto recurrente en los últimos años. Nos podemos ahorrar el recuerdo de los antecedentes históricos, desde que lo prometió Manuel Chaves, siendo presidente de la Junta de Andalucía. Actualmente está en ese cargo Juanma Moreno, del PP, que es malagueño, y que ha prometido un tercer hospital para Málaga, que sería “el más importante de Andalucía”. Con ello supongo que habrá conseguido un mayor beneplácito de sus electores malagueños. Pero es un agravio para Cádiz, donde la promesa del nuevo hospital sigue sin cumplirse. Incluso para Sevilla, que tiene más habitantes que Málaga, es la capital de Andalucía y cuenta con el Hospital Virgen del Rocío, uno de los más importantes de España y un referente en la Sanidad, al que no debe infravalorar con comparaciones pueblerinas.