PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

SIGUE la racha triunfal del Cádiz, que acumula siete victorias consecutivas. Pero el partido de ayer fue muy espeso, grisáceo, y no se hubiera ganado sin las ganas de reivindicarse de un futbolista injustamente tratado: Dani Romera. Marcó el gol que dio la victoria y estrelló un balón en la escuadra en la penúltima jugada del partido. Demostró, en media hora, que se merece más minutos. No todo es perfecto en el Cádiz. Aunque hubo un aspecto a destacar: ganaron incluso jugando mal.
ESTÁN perdiendo el tiempo y facilitando las paridas. Nos encontramos en el periodo del postureo y los brindis al sol. Deberían ser más sensatos y responder a las expectativas derivadas de las urnas. En Andalucía, tras las votaciones del domingo pasado, sólo hay un gobierno posible para la Junta: una coalición del PP y Ciudadanos, a la que Vox permita el cambio, pero sin entrar en ese gobierno. Y sin exigencias que son imposibles de atender, según la legalidad vigente, aparte de ser disparatadas en algunos casos. Cuanto más tiempo pase para alcanzar un acuerdo será peor, porque solivianta el nerviosismo de los que han perdido.
HOY es la fiesta de la Inmaculada Concepción, en cuya devoción han profesado miles de mujeres, a lo largo del tiempo, en la orden de las franciscanas concepcionistas descalzas. En Cádiz están celebrando sus 350 años en el convento que se conoce como el de la calle Feduchy, pero cuyo templo del monasterio de Santa María de la Piedad tiene acceso por la calle Montañés. Están, pues, en pleno centro de la ciudad desde hace tres siglos y medio. Sin embargo, la primera fundación de la orden en Cádiz no fue este convento, sino el erigido en 1527 bajo la advocación de Nuestra Señora de la Concepción, junto a la ermita de Santa María del Arrabal. Un convento que está tristemente cerrado por la desidia de esta ciudad, a falta de menos de nueve años para cumplir medio milenio.
HOY es un día de fiesta grande para la mejor Sevilla, que es la que respeta y revive su propia historia. Ninguna ciudad fue tan adelantada y apasionada en el dogma de la Inmaculada Concepción. Algunos dirán que no fue la ciudad, sino los sevillanos. Y es así. Pero no se puede desligar del contexto en el que surge, no se puede ignorar que esa devoción prende en el alma de su gente, se transmite al arte y se instala en la creencia colectiva por el lugar y el tiempo en que suceden. El voto de sangre que formula la Archicofradía de Jesús Nazareno en 1615 es mucho más que un juramento; es la voz que clama en el desierto de todos los silencios. Y así, esa llama de amor viva se ha mantenido encendida, como un cirio blanco de pureza que jamás se apagó.
EN tal día como ayer, hace 40 años, organizaron un referéndum entre todos los españoles para aprobar la Constitución. Se había gestado en las Cortes tras muchas discusiones. Fue más difícil de lo que ahora se supone. A esa Constitución le han practicado varios retoques en los últimos 40 años. Casi todos por cuestiones de adaptación. Sin embargo, cuando se habla de reformarla, se cae en el error de intentar modificarla en su esencia. Se olvida que es el fruto del consenso entre las dos Españas, entre la derecha y la izquierda. Por lo cual, para cambiarla, hay que ponerse antes de acuerdo. Siempre que se enfrente a media España contra la otra media, el final ya se sabe cuál es. Había ocurrido así en los dos siglos anteriores.