PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

EN tal día como ayer, hace 40 años, organizaron un referéndum entre todos los españoles para aprobar la Constitución. Se había gestado en las Cortes tras muchas peripecias y discusiones. Fue más difícil de lo que ahora se supone. A esa Constitución le han practicado varios retoques en los últimos 40 años. Casi todos por cuestiones técnicas de adaptación. Sin embargo, cuando se habla de reformarla, se cae en el error de intentar modificarla en su esencia. Se olvida que es el fruto del consenso entre las dos Españas, entre la derecha y la izquierda. Por lo cual, para cambiarla, hay que ponerse antes de acuerdo. Siempre que se enfrente a media España contra la otra media, el final ya se sabe cuál es. Había ocurrido así en los dos siglos anteriores.
HA sido vergonzoso que Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias, dirigentes de un partido parlamentario, nada más conocer los resultados de las elecciones andaluzas, dijeran que había que “tomar las calles y plazas”. Dos días antes de que un grupo de radicales de extrema izquierda quemen contenedores, hagan pintadas en la sede del PP de Cádiz, destrocen comercios, insulten y agredan a periodistas y se líen a pedradas contra la Policía de un país democrático. Esto ya se ha visto en las calles de vez en cuando: en la kale borroka de los pro etarras, en los incidentes de la CUP indepe en Cataluña, o en otros casos. Unos echan la gasolina ideológica y otros prenden la cerilla de la violencia. ¿Así entiende Podemos la democracia?
HA sido vergonzoso que Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias, dirigentes de un partido parlamentario, nada más conocer los resultados de las elecciones andaluzas, dijeran que había que “tomar las calles y plazas”. En Sevilla hubo manifestación hasta las setas, reconvertidas en lugar emblemático de la extrema izquierda. Una manifestación sin permiso “contra los fascistas de Vox”. No pasarán. No ocurrieron incidentes, pero en la protesta de Cádiz (la tierra de Teresa y Kichi) los más radicales quemaron contenedores, hicieron pintadas en la sede del PP, destrozaron comercios, insultaron y agredieron a periodistas y se liaron a pedradas contra la Policía de un país democrático. Esto ya se ha visto en la kale borroka de los pro etarras, en los incidentes de la CUP indepe en Cataluña, o en otros casos. Unos echan la gasolina ideológica y otros prenden la cerilla de la violencia. ¿Así entiende Podemos la democracia?
LA ciudad de Cádiz es la única capital de provincia andaluza en la que ganó la extrema izquierda con Adelante Andalucía. El partido del alcalde, José María González, y su compañera y lideresa del grupo, Teresa Rodríguez, consiguió 17.306 votos, que supone un 30, 26%. El resultado es significativo, pero está por debajo de lo que se podía esperar, teniendo en cuenta que la candidata a presidenta de la Junta reside en La Viña y es la pareja del alcalde, aunque ella se presentó por Málaga. En Cádiz los votos de la extrema izquierda y la izquierda han bajado más de un 5%, aunque sumaron 27.607 y superaron a los 25.639 del centro, la derecha y la extrema derecha, que han crecido un 8%. Se podría suponer que está cuajando el cantón de Cádiz, un gran bastión de Podemos con el bastón de Unidos. Pero no se engañen.
DECÍAMOS ayer que los resultados de las elecciones andaluzas no son extrapolables a las municipales de Sevilla. Faltan seis meses, que es el tiempo que ha tardado Pedro Sánchez en espantar a la gente. ¿Qué puede ocurrir hasta entonces? No se sabe. Pero es evidente que la posición del alcalde de Sevilla, Juan Espadas, queda más debilitada tras las votaciones del 2 de diciembre. En los últimos meses se daba por descontado que sería el más votado en las municipales y que repetiría como alcalde, aunque no tuviera clara la mayoría absoluta. Se afirmaba que incluso recolectaría votos de una derecha moderadamente satisfecha con su gestión. Sin embargo, ahora todo lo que era sólido puede ser volátil.