MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

POR decirlo con propiedad, en Cádiz no gobierna la extrema izquierda anticapitalista, ni los podemitas críticos, sino que se ha convertido en el feudo del coleguismo. Después de aquellas polémicas decimonónicas entre el socialismo utópico, el comunismo científico de Marx y los grupos anarquistas, que se prolongaron en el siglo pasado, hemos llegado a unos tiempos diferentes, donde las disputas judiciales se establecen entre la Biblia y la revista Nature, que sería como una biblia científica, con sus profetas laicos de Madrid. Pero en Cádiz, ajenos a esas sutilezas, se ha inventado el coleguismo, que aspira a seguir en el poder cuatro años más. Porque unidos podemos. O eso esperan.
CUANDO la selección española de fútbol tenía su sede permanente en Sevilla no era conocida como La Roja, sino como La Selección. Eran los años en los que nunca pasaba de los cuartos de final. Tampoco pasaba con Javier Clemente, señalado como el entrenador que rompió la costumbre, después de un partido con Armenia, disputado en el Benito Villamarín, en 1995, en el que fue abroncado por no dar entrada a Cuéllar. Sin embargo, el verdadero motivo no fue ese, sino que la Federación Española de Fútbol tenía intereses comerciales para que La Selección diera la vuelta a España y jugara en otras ciudades.
ENTRE los pocos pensadores políticos que han quedado en España se encuentra Pablo Iglesias. El suyo es un pensamiento político simplón. No se lo debe creer ni él mismo, ya que es marxista del sector Groucho, y cambia sus principios con frecuencia, según le convenga. Algunos lo sobrevaloran y lo ponen casi al nivel del otro Marx, el gran Karl, en el que teóricamente se fundamenta, si bien adaptado a los indignados de hoy. Pablo Iglesias, ideas al margen, tiene una estrategia. Y hay que alabarlo, porque es de los pocos que no oculta lo que quiere: el poder absoluto. Para conseguirlo ha llegado a la conclusión de que debe hacer con el PSOE lo mismo que con Izquierda Unida: primero una coalición, después una confluencia, y por último cepillárselo.
EL Paseo Marítimo de Cádiz será uno de los grandes damnificados de los cuatro años de José María González como alcalde. Y todavía puede ser peor, porque empiezan las obras para reurbanizar una zona muy sensible desde el Hotel Playa Victoria a Cortadura, con el nuevo carril bici, la restricción del tráfico y la reforma del espacio para terrazas. Han prometido más espacio para los peatones, para los perros, para las bicicletas, para los garajes y para las terrazas de los bares. La multiplicación de los panes y los peces, gracias a Martín Vila. A la vista de lo que ha ocurrido en el tramo del Cementerio al hotel se puede temer lo peor. El único consuelo para los afectados es que en mayo de 2019 habrá elecciones municipales.
LA situación ya es insostenible. El Cádiz ha entrado en una espiral que conduce al desastre. Ha ganado un solo punto ante el Nástic y El Extremadura, dos de los peores equipos de la Liga 1/2/3. En ambos casos después de tener el partido con ventaja y desperdiciarla por esa fragilidad defensiva que sufre. Y que se une a un pobre rendimiento en ataque. Los fichajes de Cordero han debilitado al Cádiz. Pero el entrenador, Álvaro Cervera, ya ha demostrado que es incapaz de conseguir que el equipo reaccione. Su hoja de servicios está ahí. Pero si continúa al frente del equipo, lo normal es que lo deje donde se lo encontró: en el pozo.