UN dato que recuerdo para la memoria histórica del Carnaval de Cádiz: el boom de los años del esplendor se inició con la Transición democrática. Y se consolidó cuando el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

SE formó el primer gran atasco de tráfico en Torre Sevilla y la gente ya está despotricando. Los alrededores del nuevo centro comercial quedaron colapsados a ratos en la tarde/noche del sábado y parece que la oposición lo estaba esperando. En el PP y en Ciudadanos se frotan las manos, mientras en el PSOE los ven revolotear y les parece como si fueran cuervos. A Juan Carlos Cabrera, como delegado de Movilidad que es, se le pone la cara de circunstancias. Pues ha abierto nuevos accesos, pero milagros no puede hacer. Tampoco tiene la culpa de que a todo el mundo en general se le ocurre ir a la misma hora al mismo sitio. Y el gran aparcamiento de las tres mil plazas unos dicen que se llenó y otros que no del todo, y que es un embudo. Tres mill coches unidos jamás serán vencidos.
AYER comenzó el otoño en Cádiz, bajen o no las temperaturas. Puede que el otoño en Cádiz siempre haya sido una nostalgia, como una derrota. Casi todas las ciudades disfrutan un tiempo en el que son más felices. En Sevilla es la primavera. En Cádiz es el verano. De modo que en otoño la ciudad está como buscándose a sí misma. Y cuando cambian la hora, a final de octubre, es como si le robaran la luz, sin necesidad de mirar el contador para el sablazo. Para la luz de un ocaso en Cádiz nunca habrá bono social. Cuando el sol se pone antes de las ocho de la tarde, significa que aquí ya no hay tiempo, y que los chiringuitos ya no son de verano, se ponga como se ponga Marín Vila.
SE suele decir que Sevilla se ha convertido en un parque temático… de Sevilla. Puede que sea verdad. Puede que la ciudad sea como un simulacro, que casi todo el mundo juegue a las apariencias de una ciudad que debe ser como se espera, sin que sepamos lo que es realmente. Sin embargo, no sucede sólo aquí. Está pasando en todo el mundo. Hace más de 20 años ya lo percibí claramente en dos ciudades adaptadas a espectáculo para turistas: Venecia en Italia y Carcassonne en Francia. Puede que en Venecia aún queden ecos verdaderos por los barrios más alejados de San Marco. Sin embargo, en la ciudadela francesa es difícil no sentirse cómplice de una mentira.
LO peor no fue el resultado, el empate en casa ante el colista de Tarragona, sino la vergonzosa segunda parte que jugó el Cádiz. Está en un momento muy difícil, porque necesita un cambio de rumbo y de actitudes. Era un partido fácil para ganar y bien encarrilado, con un gol de penalti que marcó Álex. Perro se volvió a ver que el Cádiz ha perdido sus virtudes. Ahora la defensa es un coladero. Ahora los futbolistas amarillos no son intensos. Ahora no se sabe si están desmoralizados o les importa poco el futuro de su equipo. Ahora parece que los factores extradeportivos se han contagiado.
El entrenador Álvaro Cervera hizo cambios en busca de un revulsivo. Jugó de central Edu Ramos, ya que el fichado Sergio Sánchez llegó tarde y en baja forma, y están lesionados Servando y Marcos Mauro. También volvía a la titularidad Aketxe, que empezó bien hasta que se fue disipando. Lekic tuvo una oportunidad y demostró que no es el delantero que necesita el Cádiz. Mientras que Agra centraba por la derecha, pero nada se pudo rematar como es debido.
EN pleno berenjenal catalán, ha muerto Montserrat Caballé. De ella se está diciendo que fue la gran soprano de su tiempo, la única que le disputó la primacía de ser la mejor del siglo XX a María Callas. Ella también popularizó la ópera entre unas clases sociales ajenas a esa burguesía catalana que llenaba el Liceu en los tiempos de Franco, cuando debutó. Ella tenía una voz irrepetible, que era como de claridad y soledad sonora, se podría seguir parafraseando a San Juan de la Cruz, como un cántico que llegaba de cielos muy remotos. Y ella fue un ejemplo para la Cataluña de hoy, porque era catalana y española. Nunca se avergonzó.