TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

EL presupuesto municipal de 2019 para Sevilla deberá negociarlo el alcalde, Juan Espadas, con la extrema izquierda de Participa y con Izquierda Unida, o no será posible aprobarlo. A diferencia de lo ocurrido con el de 2018, cuando el PP y Ciudadanos apostaron por la institucionalidad constitucional, y por permitir unas cuentas que reclamaban las fuerzas vivas sevillanas, singularmente los empresarios. Beltrán Pérez, después del 2 de diciembre, ha entendido el mensaje. Si quiere apurar sus opciones de ser alcalde, debe erosionar la imagen moderada y centrista que cultiva Juan Espadas. Sabe que le haría un gran servicio a la causa del PSOE si facilita la aprobación del presupuesto. Pero no tanto a Sevilla, ya que el alcalde que tome posesión en junio aún tiene tiempo para aprobarlo.
PARA nombrar hijos adoptivos también hay que tener arte y salero, y saber a quién se escoge en el mundo entero. El Ayuntamiento va a proponer, no sólo a Adela de Moral y a Pedro Hidalgo como hijos predilectos de Cádiz, sino además a Isidoro Cárdeno, Hugo Alberto Vaca y Alejandro Sanz como hijos adoptivos. Cada uno tiene sus motivos merecidos. Aunque resulta de lo más pintoresco colocar en el mismo lote a Isidoro el de Cumbres Mayores y a Hugo el del Submarino Amarillo, que se lo curran en Cádiz a diario, con Alejandro Sanz, que vive en Miami mayormente. Supongo que este detalle lo conocerá el alcalde, José María González.
NO se le puede negar al alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, que es un artista de la política. Por eso, está al frente (popular) del municipio nazareno desde hace 35 años. Récord importante, porque ha sobrevivido a pesar del crecimiento urbanístico que ha fomentado en Dos Hermanas. Pero, además, ha sabido navegar en las enturbiadas aguas de los mares del PSOE, siempre intuyendo los vientos favorables. Anticipándose a las maniobras. Apostó por Pedro Sánchez cuando lo habían tirado al cubo de la basura política. Y fue de los primeros que apoyó un pacto con Podemos para reconquistar la Moncloa. Por eso, su voz merece ser escuchada, incluso cuando se muestra comprensivo con los de Vox. Algunos de los cuales a veces lo votaron a él en Dos Hermanas.
LA ciudad de Cádiz tiene problemas muy importantes. Pongamos por caso, el número de sesiones preliminares del Carnaval. Finalmente, se han reducido a 20 funciones, haciendo un gran esfuerzo para no torturar a la ciudadanía. Hasta el alcalde, José María González, intervino en la polémica y reconoció que las pretensiones de organizar 24 sesiones eran excesivas. ¡Ea, cuatro menos, ya está arreglado! El sábado hicieron el sorteo, que es muy festejado en esta ciudad, pues permite orientaciones sobre las ofertas de reventas. Al coro de Paco Martínez Mora, ‘El tango se escribe con tiza’, le corresponde el honor de abrir el concurso. Hasta el 26 de enero no se hablará de otra cosa. Y hasta el Domingo de Ramos, día 14 de abril, tampoco.
TENER cerrada la iglesia del antiguo convento de Santa Clara, desde hace 20 años, es una burrada cultural. En ninguna ciudad civilizada del mundo libre se consentiría algo semejante. Hay que recordarlo en estos días de diciembre, cuando por fin se ha firmado el acuerdo de novación entre el Arzobispado y el Ayuntamiento para rehabilitarla. Precisamente cuando anuncian una subvención para obras en Madre de Dios, y cuando otros conventos siguen amenazados de ruina. La Sevilla de las monjitas de clausura no vive sólo de los dulces en el Alcázar, aunque sea una ayuda necesaria.