CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

EL caso del megayate Yas es rarísimo, un misterio auténtico. Estamos refiriéndonos a uno de los yates más lujosos del mundo, propiedad de un rico jeque árabe, Hamdan Bin Mohammed bin Rashid Al Maktoum, que se ha encariñado con Cádiz, a pesar de estar gobernada por anticapitalistas. El motivo de tanto cariño tampoco ha sido explicado. Pero el amor es así: pasión pura, que no atiende a razones, y se deja guiar por el corazón. En Cádiz han atracado barcos de ricos desde los tiempos del Descubrimiento de América, aunque desde el XVIII en adelante, cada siglo vienen menos. Este megayate no trae nada raro, parece, sino que lo dejan ahí, como parte del paisaje marinero gaditano en la temporada de invierno.
LOS forasteros que lean los periódicos en Sevilla no entenderán nada. Si acudieron el año pasado a algún congreso turístico, o si vienen para los premios Goya de este año, van a encontrar las mismas informaciones y los mismos artículos sobre el Metro. Sin embargo, como ya se ha comentado, algo ha cambiado. Hace un año los del PSOE culpaban al Gobierno central del PP por no construir las nuevas líneas, mientras que los del PP decían que el parón estaba causado por la Junta del PSOE. Ahora sucede lo contrario, porque el PSOE entró en el Gobierno central y el PP en la Junta, con Ciudadanos. Pero el problema es el mismo.
EL cambio en Andalucía ya ha comenzado. Sin embargo, hay que adaptarse. Igual que los equipos de fútbol, Juanma Moreno y Juan Marín están en rodaje. La primera reunión en Antequera ha sido como un stage de pretemporada. No es tan sencillo como parecía. Pues los discursos hay que volverlos completamente del revés. Yo no voy a decir que ahora los malos sean los buenos, ni los buenos sean los malos. Pero es obvio que ahora el PSOE está donde estaba el PP (en la Moncloa), que el PP y Ciudadanos estarán donde estaba el PSOE (en San Telmo) y que Podemos y Vox pasan por ser la extrema izquierda y la extrema derecha que sustenta a unos y a otros, a ver si cuelan algo.
EL Cádiz sumó un punto ante el Mallorca con un final de partido heroico. Acabaron con nueve jugadores por las expulsiones de Jairo en el primer tiempo (nada más marcar el Mallorca) y de Marcos Mauro en el segundo (nada más marcar el Cádiz). Fue un partido de juego grosero, de brusquedades innecesarias y de niñaterío impropio de profesionales. En ese escenario chungo, el Cádiz llevó las de perder y cayó en la trampa. El Mallorca, que hizo un buen primer tiempo, fue contenido cuando el Cádiz estaba en inferioridad y sin laterales. El árbitro Arcediano, en ese río revuelto, jugó a pitar lo difícil y olvidarse de lo evidente.
ES digno de compasión el papel que ejerce el portavoz socialista, Fran González, en el Ayuntamiento de Cádiz. Debe elegir constantemente entre susto o muerte. El susto es apoyar a la oposición del PP y Ciudadanos, con la que un sanchista como él no se debería asociar. Pero la muerte es apoyar al equipo de Podemos y Unidos, cuya incompetencia y falta de ideas conoce a fondo y padece de cerca. En la Fundación de la Mujer se ha vuelto a ver, en este duelo que ya es cansino. Pretendían quitar la vicepresidencia a María Fernández-Trujillo, de Ciudadanos, para devolvérsela a Ana Camelo, de Podemos. Como Fran conoce a las dos, sabe quién representa el susto y quién sería la muerte.