CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

AUNQUE la fiesta de los Santos Inocentes se celebra el 28 de diciembre, este año la han anticipado. Parece que Herodes estaba con prisas, y mañana mismo, 27 de diciembre, van a elegir la Mesa del Parlamento de Andalucía. Poner la mesa es el primer paso para servir la vuelta de la tortilla. A eso me quería referir. Este año no hacen falta inocentadas, sino que las mejores nos vienen dadas por la realidad. ¿O no es una inocentada que el PSOE pierda la presidencia de la Junta de Andalucía? Si se hubiera publicado hace un mes, en la campaña, no lo hubiera creído nadie.
EL niño sale a las calles, se abriga contra el frío, recorre iglesias muy adornadas, locales comerciales, sedes de fundaciones y empresas, también casas de hermandades. Allí se encuentra con otro Niño, que nació en un tiempo remoto, que vivió en una época de costumbres raras, cuando unos Reyes Magos seguían en sus camellos a una estrella que iluminaba un camino, cuando un ángel se colgaba en lo alto de un portal de Belén, cuando unos pastores pobres desabastecían sus despensas caseras para llevar alimentos solidarios al recién nacido. A su lado, está la Madre, está el padre que no es el Padre, están una mula y un buey, que al parecer remedian la falta de calor. El niño pregunta: “¿Y ese Niño quién es?”. Alguien le responderá: “El Hijo de Dios”. Puede que entonces el niño pregunte: “¿Y quién es Dios?”.
UN Niño va a nacer, en una noche fría de diciembre. Todavía no sabemos que las luces extraordinarias en las calles ocultan el efecto luminoso de la verdadera luz del Mundo. No percibimos el brillo que llega de otro lugar, de otro tiempo, de otro mundo, en el que las cosas eran parecidas y a la vez diferentes. El 18 de diciembre fue el día de la Esperanza. Muchos se acercaron a besar las manos de la Virgen, por diversos rincones de Sevilla, sobre todo en la Macarena y en Triana. Vieron, cara a cara, a la Madre de Dios. Posiblemente, apreciaron ese brillo especial en sus ojos. ¿Pero encontraron la Luz que sanará las almas?
UN amigo extranjero, de nacionalidad china, de mentalidad capitalista y comunista a partes iguales, me dijo: “El gran problema de España es la gestión de algunos políticos. No solucionan los problemas del país, sino que ellos mismos los crean y después los complican”. Y yo pensé: “Pues tiene razón”. Tampoco es que este chino sea un filósofo como Platón, ni siquiera como Jean Paul Sartre, antaño más famoso que Simone de Beauvoir, que lo ha oscurecido. Pero esto se decía por el caso de Cataluña, donde el problema que padecemos ha sido creado en un 98% por unos políticos inútiles que lo siguen complicando.
EL Cádiz cerró el año 2018 en Carranza con un 3-0 ante el Deportivo de La Coruña. Puede que el marcador sea demasiado abultado para el desarrollo del juego. O no. Porque si los visitantes acabaron con un 68% de posesión del balón, el Cádiz volvió a acreditar sus mejores virtudes. Entrega y concentración, firmeza atrás y picardía delante para sacar brillo a la noche. Cuando el partido avanzaba hacia su final con incertidumbre, apareció Manu Vallejo para demostrar que quiere ser un futbolista caro. Final feliz para disfrutar las vacaciones.