LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

LA exageración es una característica habitual en Cádiz. Un ejemplo lo tenemos en las avenidas de esta ciudad. ¿Cuántas hay? Realmente, todo el mundo sabe que durante largas décadas aquí sólo había la Avenida, la única, que originalmente fue diseñada en tiempos de los romanos, cuando los Balbo y demás. Igual que sólo existía el Puente, que era el de José León de Carranza. En los tiempos de la alcaldesa Teófila Martínez tuvimos otra avenida y otro puente, que pasaron a denominarse popularmente como la nueva Avenida (o bien la avenida del soterramiento) y el nuevo puente (al que nadie llama de la Pepa, ni de la Constitución de 1812). Por tanto, la ciudad de Cádiz, a día de hoy, tiene dos puentes y dos avenidas.
A propósito de la trifulca del Perdón, me gustaría recordar algo básico. También las cofradías tienen sus tres C particulares. Regulan las actividades a las que se deben dedicar. Son el culto, la caridad y el compromiso cristiano. Si falta alguno de los tres elementos, puede ser una asociación de utilidad pública, una oenegé, o lo que sea, pero no es una hermandad ni una cofradía. En Cádiz se suele decir, con frecuencia, que las cofradías “no son peñas”. Cuando se repite es porque hay gente que lo confunde, incluso dentro de las hermandades. Por supuesto, no son peñas, pero tampoco son como otras asociaciones religiosas o laicas. Tienen una personalidad propia y unas características. Esto hay que asumirlo dentro y fuera.
SIEMPRE es bonito ver cinco cruceros en los muelles de Cádiz. Más que nada porque así se compensa otros días en los que aparecen medio vacíos. Este año, según los datos publicados, no hay motivos de queja, porque se esperan más de 300 cruceros, lo que equivale a casi uno al día. Sobre esta forma de turismo existe mucha literatura urbana, con grandes partidarios y algunos detractores. No es para criticarlo, al contrario, pero tampoco se deben olvidar las circunstancias del impacto. Ayer llegaron unas 12.000 personas a la ciudad, que según la media de gastos calculada, debieron dejar un impacto económico de más de 400.000 euros. No está mal para quien le toque, aunque comparado con la ITI es una minucia.
FRANCIA no es como España. Para empezar, tienen un sistema electoral con segundas vueltas, que permite a los franceses decidir sus presidentes y sus alcaldes sin tejemanejes de pactos entre partidos. Para seguir, funciona la teoría del bien común, que permite a la derecha y a la izquierda votarse, en caso de necesidad, para que no gane un ultra. El panorama español no es como el francés, porque aquí no existe un Frente Nacional como el de Marine Le Pen. Por el contrario, en todo lo demás, hay ciertas semejanzas. De modo que las elecciones de Francia nos han dejado algunas lecciones para reflexionar en España.
TORREGORDA es Cádiz y tiene una playa muy bonita, a la que siempre se olvida, y una torre que evoca a la histórica que le ha dado nombre, y que limita con el centro de tiro de artillería naval. Allí está la frontera, señalada, y se acabó lo que se daba, porque ir más allá es peligroso, debido a las prácticas militares. Pero, de la frontera hacia Cádiz, existe una playa estupenda, que es tan gaditana como la Caleta, Santa María del Mar, la Victoria y Cortadura, que son las cuatro oficialmente asumidas, ocurrencias al margen. En este elenco playero, Torregorda es la gran olvidada, aunque en verano se pone a tope y está abarrotada muchos días.