YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

A Matteo Renzi le ha ocurrido lo mismo que a David Cameron: por pasarse de listo se le quedó la cara de tonto. Y, en justa consecuencia, dimisión y tente tieso; o sea, otro que ha caído en su propia trampa. A los dos les ha pasado lo mismo por ir de sobrados y chulear en política, que está muy mal visto en estos tiempos. Los dos convocaron unos referéndums pensando que los iban a ganar por su bonita cara, sin entender que esas consultas populares se juegan al contragolpe. En estos tiempos de la nueva política, a la gente le resulta más fácil decir no que sí. Antes siempre se planteaban las preguntas para que ganara el sí. Hoy, preguntes lo que preguntes, te dicen que no. O lo que es igual, te dicen: “Vete a … tu casa”.
POR culpa de las discrepancias entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía están organizado un disparate de transportes en la Bahía de Cádiz. Y lo peor es que será muy difícil de enmendar ese entuerto. Todo parece gafado, empezando por la estación de autobuses de Cádiz. Pero la principal referencia es el tranvía de la Bahía, una inversión de 200 millones de euros (con fondos europeos) que va camino del fracaso. Primero se montó la bronca en San Fernando por lo que hicieron en la calle Real. Y después se ha visto que el gran conflicto está en Cádiz.
EL caso del agua contaminada de Loreto siempre me pareció demasiado sórdido. Un ejemplo de lo que ahora se ha dado en llamar el oportunismo populista. Un cutrerío a conciencia. No hay un asunto más sensible que la salud de las personas físicas. Sin embargo, aquí todo se ha reducido al politiqueo. El caso del agua contaminada originó perjuicios a los vecinos de Loreto; aunque también es cierto que el Ayuntamiento del PP, cuando reaccionó, intentó atenderlos para paliar en parte esas molestias. En términos estrictamente sanitarios, en Cádiz fue más grave el caso de las tortillas contaminadas del bar Grimaldi de la Plaza, porque hubo decenas de hospitalizados y hasta un muerto, cuya vinculación con aquel caso aún está por ver. Sin embargo, el caso del agua de Loreto, por su repercusión social en una barriada de Cádiz, ha sido más llamativo.
LA historia del dragado en profundidad del río Guadalquivir es parecida a la del canal Sevilla-Bonanza, sobre la que tanto escribió Nicolás Salas en otros tiempos. Un espejismo, o un sueño del que algún día despertarán. El dragado del río, con el calado que pretende el Puerto de Sevilla, es imposible, porque jamás será autorizado. Esto se sabe desde los tiempos en que Miguel Arias Cañete eras ministro. En la Junta de Andalucía tampoco lo han apoyado nunca abiertamente. Ni el PP ni el PSOE lo han rechazado con rotundidad, hasta ahora, porque en Sevilla hay gente del PP y del PSOE apoyando el dragado, para complacer a las fuerzas vivas portuarias, a sabiendas de que no hay nada que hacer. Pero queda bonito de cara a la galería.
VIMOS a un gran Cádiz, quizás el mejor de la temporada, que consiguió una justa y amplia victoria ante el Zaragoza. En esta ocasión todo el equipo rindió a un alto nivel y no hubo lunares negros. Defensa con eficacia, un centro del campo que supo interpretar el partido y un ataque letal cuando llegaban balones arriba. Esta vez brilló esa intensidad que es imprescindible para el Cádiz. Viendo al Zaragoza de ayer se entiende por qué Raúl Agné no triunfo aquí, y por qué se le escaparon muchos puntos lejos de Carranza. En el fútbol de hoy no basta con tocar el balón sin peligro en las zonas más fáciles.