CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

EN los últimos meses, Manolo Rodríguez sabía lo que le esperaba. Su última estación de penitencia la cumplió el pasado Sábado Santo. Asistió a su última procesión eucarística de impedidos por las calles de San Lorenzo el domingo 21 de mayo. Su último acto de confraternidad en la Hermandad de la Soledad lo vivió el viernes 30 de junio. Manolo estuvo sentado en una silla de la casa de hermandad y todos sabíamos que el tiempo se nos escapaba. Era el dolor de una despedida temida, que se ha consumado un mes después. Otro viernes, el 28 de julio, Manolo Rodríguez está en San Lorenzo a los pies de la Soledad. Su hermandad, su Virgen, a la que nunca abandonó. Para mí es muy difícil escribir este artículo. Manolo Rodríguez era mucho más que un amigo y un hermano soleano. Era uno de los cofrades de los que más he aprendido. Era un modelo a seguir, una referencia, un ejemplo. A veces, sin necesidad de hablar, con una mirada, ya sabíamos lo que estábamos pensando.
LAS elecciones del 23-J en la provincia ofrecieron datos de interés. Entre ellos, que el PP consiguió 4 escaños y el PSOE se quedó con 3. Con ese resultado, se confirma que en estos momentos los populares son el primer partido de la provincia, ya que gobiernan en los tres principales ayuntamientos, en la Diputación, y ganaron en el Congreso y en el Senado. Pero hay una curiosidad llamativa: el PSOE ganó en Cádiz capital, donde gobierna con mayoría el PP con Bruno García. Y el PP ganó en Chiclana, donde gobierna el PSOE con José María Román, que volvió a ser reelegido. En menos de dos meses, opuestos resultados.
EN los mapas electorales del 23 J, Sevilla fue la única provincia de Andalucía que apareció en rojo. La candidatura que encabezaba la ministra María Jesús Montero fue la única que consiguió el triunfo para el PSOE en Andalucía. Eso ha sido valorado como un gran resultado y como la consolidación del liderazgo de Juan Espadas en el PSOE de Andalucía. Bueno, no tanto. Depende de las comparaciones. Podemos comparar la carita risueña de Juan con los botes de María Jesús al lado de Pedro. Si lo comparamos con lo ocurrido en las elecciones andaluzas de 2022, sería un resultado mejor. Pero se debe tener en cuenta que aquel fue un fracaso estrepitoso. Antaño, con Felipe y Zapatero, se decía que Andalucía (y aún más Sevilla) era el granero de votos del PSOE. Algo así como lo del 23-J en Cataluña con el PSC. Y ya no lo es.
HEMOS leído en la prensa que los resultados del 23-J han sido una gran sorpresa. ¿Qué ha pasado? La diferencia entre las municipales y autonómicas del 28 de mayo y las generales del 23 de julio se explica por los nefastos pactos del PP con Vox en algunas autonomías. No era difícil de intuir. Yo lo escribí en este Diario el domingo 9 de julio: “La clave de las elecciones generales estará en los pactos del PP con Vox. Es decir, la influencia de las negociaciones surrealistas en varias regiones a la hora de determinar el voto de los indecisos”. Y añadía que, según lo que pasara con Vox, “el PSOE puede recuperar las ilusiones de una victoria, o resignarse a un improbable milagro de última hora con las cuentas de Frankenstein”.
HEMOS leído en la prensa que los resultados del 23-J han sido una gran sorpresa. ¿Qué ha pasado? La diferencia entre las municipales y autonómicas del 28 de mayo y las generales del 23 de julio se explica por los nefastos pactos del PP con Vox en algunas autonomías. No era difícil de intuir. Yo lo escribí en este Diario el domingo 9 de julio: “La clave de las elecciones generales estará en los pactos del PP con Vox. Es decir, la influencia de las negociaciones surrealistas en varias regiones a la hora de determinar el voto de los indecisos”. Y añadía que, según lo que pasara con Vox, “el PSOE puede recuperar las ilusiones de una victoria, o resignarse a un improbable milagro de última hora con las cuentas de Frankenstein”.