A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

l La Madrugada es lo más frágil de la Semana Santa, y ha padecido incidentes lamentables en el siglo XXI l Esos puntos negros no han conseguido mancillar su pureza ni su gloria
EN su Pregón de la Semana Santa de 2022, Julio Cuesta Domínguez remataba la faena con unos versos en los que dijo: “Y al ver las calles mecidas/ en palios, en canastillas/ de pasión, de amor, de anhelos/ contemplen cómo a Sevilla, /Dios le ha dado la gracia/ de convertirla en su cielo”. Esa percepción de Sevilla como cielo, o como paraíso terrenal, alcanza la plasmación perfecta en las largas horas que discurren desde la tarde del Jueves Santo hasta la Madrugada, con su epílogo de la mañana del Viernes Santo. Si hubiera que elegir lo más popular de la Semana Santa, sin duda la inmensa mayoría de los sevillanos, y de los que acuden a la ciudad, optarían por la Madrugada.
LA exaltación de la mantilla, al llegar otro Jueves Santo, es oportuna. Exaltación porque la mantilla es muy recomendable para ver la Exaltación. Y para ir a los Oficios del Jueves Santo. Y para visitar los siete sagrarios, como mandan las tradiciones. Esos sagrarios pobres conventuales, de los que escribió Romero Murube, o esos sagrarios donde las hermandades reflejan su devoción al Santísimo. Pero el Jueves Santo es un día tan denso, y tan intenso, que algunas señoras y señoritas sólo usan la mantilla para ver un par de procesiones y merendar un café con torrija. No seré yo quien juzgue los gustos de cada uno. Ni el día del Amor Fraterno es adecuado para tirarle una piedra simbólica a nadie, duchados o sin duchar. La mantilla es una costumbre muy bonita que no se debe perder. Esto lo vengo oyendo desde hace medio siglo.
EL Miércoles Santo gaditano es uno de los días grandes de la Semana Santa por la valía de sus imágenes y pasos. Se le ha llamado el día de los misterios, por salir cuatro de los más destacables y completos: el de las Aguas, el de la Sentencia, el de Cigarreras y el de las Angustias del Caminito. La hermandad que abre el día, la que ahora se llama de Las Aguas (y antes se conocía como Luz y Aguas) es un ejemplo de las vicisitudes de la Semana Santa gaditana: las dificultades para arraigar en una sede propia, los problemas que a veces surgen con los curas, los cambios de imágenes y el descarte para afianzarse en Extramuros, la zona más poblada de Cádiz.
EN el antiguo refranero español se decía: “En abril, aguas mil”. Y también: “La primavera la sangre altera”. Yo aprendí esto en el colegio, aunque no en la clase de Filosofía. Los refranes son como una filosofía popular, de andar por casa. Antes se estudiaba Formación del Espíritu Nacional, una asignatura que no sirvió para nada, o justo para lo contrario. Ahora quieren implantar la Formación del Espíritu Progresista, o algo parecido, lo que puede aportar muchos jóvenes a la derecha. Esos planes de estudio originarán ignorancia. Pero hemos llegado a las vacaciones, que siempre han sido lo más esperado de los estudios. Empiezan las Fiestas de Primavera, que tanto han dado que hablar.
HOY es Domingo de Ramos. Comienza otra Semana Santa, después de dos años sin cofradías en las calles. En este periodo convulso han muerto más de 100.000 personas en España por la pandemia. La muerte, que hace su trabajo sin volver la vista atrás, nos ha causado muchas pérdidas. También por otras enfermedades, y porque es el sino del ser humano, antes o después. En el fondo, y en las formas, eso es lo que se conmemora en la Pasión, Muerte y Resurrección, que hoy comienza en nuestras calles y plazas, y que mantiene la esperanza de que nada es inútil, cuando se vive desde la fe.