HA comenzado la temporada media (o algo así) en las playas de Cádiz. Traducido significa que ya va mucha gente a tomar el sol y bañarse. Funcionan algunos servicios, pero…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

LA gente romántica no asume que los clubes de fútbol son sociedades anónimas deportivas. Por consiguiente, son empresas. Esa gente cree, en su simpleza utópica, que ponen y quitan los presidentes. No entienden que para eso deberían adquirir las acciones de las empresas. Al fútbol no acuden como socios, sino como abonados. Con mucha pasión y amor a los colores, eso sí, pero sólo las mayorías accionariales toman las decisiones. Los clubes se manejan por los principios del capital. Aunque con una diferencia importante: el capitalismo no depende de que el balón entre en una portería y el fútbol sí. El Cádiz CF ha comprado los terrenos de Delphi. Su vicepresidente, Rafael Contreras, lo ha definido como la primera empresa de la provincia. Pero el club está haciendo el ridículo en Primera División y batiendo récords de mantadas.
LA principal habilidad de la vicepresidenta Yolanda Díaz es que dice las paridas con una sonrisa. Y, como no es una niñata, se le toma en poca consideración el alcance de sus chuminadas. A la ministra Margarita Robles, que se la toma en serio, la pone atacada de los nervios. Ha vuelto a proponer algo irrealizable. Primero dijo que pondría un límite a los precios del pan y la leche, para que los pobres no pasen hambre. Después, cuando le replicaron que era imposible, ha pasado a apoyar la campaña de un híper de 30 productos por 30 euros, siempre y cuando los productos sean de su agrado. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, dijo en Barcelona que la vicepresidenta pretende “una planificación soviética” de los alimentos. Con el telón de acero hemos topado.
RESULTA curioso lo que está sucediendo en Cádiz para las elecciones municipales. Faltan ocho meses y todavía no se han dado a conocer oficialmente los candidatos de los partidos a la Alcaldía. A diferencia de las principales ciudades españolas, donde, con pocas excepciones, se conocen los candidatos, algunos desde el año pasado. Por ejemplo, en Sevilla, el PP nombró a su candidato, José Luis Sanz, cuando todavía era líder Pablo Casado. Así se llega a la conclusión (quizás exagerada) de que en Cádiz ya nadie quiere ser alcalde o alcaldesa. Me refiero a nadie con currículum, o que no esté obligado por su partido. Y eso nos hace ver que Kichi ha causado estragos en la ciudad, y además en la política local. Ocho años de kichismo son disuasorios.
EL río Guadalquivir recupera protagonismo con los fastos programados estos días para conmemorar el V Centenario de la primera vuelta al mundo. Han pasado 500 años (o lo que es igual, medio milenio), desde que Juan Sebastián de Elcano y 17 supervivientes llegaron al puerto de Sevilla, tras la hazaña de la circunnavegación que tan bien narró Antonio Pigafetta en su libro. Lo primero que hicieron aquellos héroes fue una procesión extraordinaria para postrarse ante la Virgen de la Victoria. Se espera amplia participación en los eventos, pues aquí gusta mucho una efeméride, y se conmemoran a lo grande. Se demuestra con este festival que el río Guadalquivir sirve para todo, pero que atravesarlo de una orilla a otra depende de por dónde, como se aprecia con los túneles de la SE-40.
ESTE verano han arreciado las quejas por los atascos en la autopista AP-4 entre Sevilla y Cádiz. Son frecuentes (y no sólo los fines de semana), especialmente en el tramo más conflictivo, que es el de Sevilla a Las Cabezas de San Juan, en ambas direcciones. Por el contrario, entre Jerez y Cádiz no suele haber atascos. ¿Por qué será? Pues porque entre Jerez y Cádiz es posible elegir entre una autopista y una autovía, mientras que entre Sevilla y Las Cabezas hay una autopista que pasó a ser gratuita y se saturó, pero no se terminó la autovía de la A-4. Sigue existiendo una carretera nacional, que es temible y disuasoria por su peligrosidad.