NOS hemos acostumbrado a hacer necesidad de la virtud. ¿O era al revés? Por ejemplo, un día se dice: “No a la guerra”. Y al día siguiente se envía la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
EN Sevilla faltan policías para todos los gustos. Para las procesiones ordinarias y extraordinarias, para las redadas ordinarias y extraordinarias, para detener a los chorizos ordinarios y extraordinarios, para los cortes de tráfico ordinarios y extraordinarios, para los temporales ordinarios y extraordinarios, para que no se desmadren las manifestaciones ordinarias…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

EN la Semana Santa, los servicios municipales son como los árbitros: funcionan mejor cuando pasan inadvertidos. Si los servicios municipales adquieren protagonismo en Semana Santa, es mala señal. Los servicios municipales sevillanos también tienen su sala de VAR, o de lo que sea, que está en el Ayuntamiento. Este VAR de la video vigilancia interviene poco. En los bares se enfadan con el cuarto árbitro de la Policía Local, cuando acude a leerles la cartilla, quizás una hora antes, por si acaso. Pero los servicios municipales deben funcionar, sí o sí; o después llegarán las quejas al alcalde y se formará la tángana en el Pleno municipal. Antonio Muñoz, en Semana Santa, ha sido discreto. Estuvo donde debía estar, pero sin alardear de nada.
HA sido una Semana Santa gaditana de luces y sombras. Así lo ha reconocido el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz, Juan Carlos Jurado. Las luces del regreso a la normalidad tienen importancia, aportan un estímulo para años venideros. Las sombras hacen daño a una Semana Santa que es de primer nivel en lo histórico y lo artístico; pero no tanto en otras cuestiones, que al final han dado la cara y la cruz. Se ha puesto énfasis en lo que sucedió el Sábado Santo con el paso de la Soledad. Por cierto que cumplieron la estación de penitencia a la Catedral, que es para lo que las cofradías salen en Semana Santa. Por la carrera oficial se pasa. Aunque en este caso no la recorrieron completa.
LO apunto al principio: ha sido una gran Semana Santa. Ha sido el reencuentro con las cofradías en las calles de Sevilla, después de dos años en que lo impidió la pandemia. No entro en detalles que ya han sido analizados por otros compañeros durante la Semana Santa. Costaleros y capataces, música, flores y otros aspectos, que en general han estado a buen nivel, con algunas excepciones. Pero sí quiero entrar en tres cuestiones que han sido polémicas:
A los partidos políticos les interesa hacer comparaciones en beneficio propio. Desde el Domingo de Ramos (curioso día para votar) están poniendo a Francia como un ejemplo para Andalucía. En el sentido de que allí se han aliado el centro, la derecha y la izquierda para apoyar a Macron como presidente en la segunda vuelta. O mejor dicho, para que no sea presidenta Marine Le Pen, a la que aquí se pinta como un fiel retrato de Vox. Macarena Olona sería como una Marine Le Pen a la granaína. Pero Andalucía tiene sus peculiaridades, aunque en Madrid y en París sean centralistas y se les note.
EN otros tiempos, cuando éramos niños, el Viernes Santo se vivía como un día de luto generalizado. A pesar de que las costumbres han cambiado en parte, sigue siendo el día más luctuoso de la Semana Santa, a tono con la liturgia que conmemora la Muerte de Cristo en la cruz. Cádiz lo vivió en siglos pasados con tanta solemnidad que incluso el marqués de Valdeíñigo le encargó al prestigioso músico Franz Joseph Haydn su célebre obra Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz, para ser interpretada en el Oratorio de la Santa Cueva, donde hay un magnífico grupo escultórico. En general, se puede decir que el Viernes Santo gaditano recuerda la solemnidad luctuosa de antaño. Alcanza un momento de especial piedad en su alta noche oscura.