A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

HA impactado que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, dijera que quiere convertir a la provincia de Cádiz en “la locomotora económica de Andalucía”. Lo dijo tras el Consejo de Gobierno en el Oratorio de San Felipe, en el que anunció la inversión de 223 millones de euros en la provincia, y se comprometió a avanzar en los proyectos del nuevo hospital en Puntales, la Ciudad de la Justicia en Loreto y el tranvía de la Bahía. Es decir, tres proyectos que la gente se toma a cachondeo, pues la cosa comenzó en los tiempos de Manuel Chaves, y tampoco lo cumplieron dos presidentes socialistas más, José Antonio Griñán y Susana Díaz. Decirlo es fácil, y lo dice cualquiera. Creerlo, a día de hoy, es materia de fe. Aunque ahora gobiernen el PP y Ciudadanos en Andalucía.
UN sector de la izquierda española, el más extremista, cree que todavía estamos en los años de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Presumen de progresistas, y es una ironía, porque no miran al futuro, sino que viven anclados en el pasado y manipulando la memoria a su antojo. Es lamentable que presenten el apoyo a la OTAN en el conflicto entre Rusia y Ucrania como si el Gobierno español (¡ojo, en el que participan los suyos!) fuera a enviar una División Azul del siglo XXI. No es eso, no es eso. Ni tampoco la Rusia de Putin es la misma que la URSS de Lenin y Stalin. Aunque los afanes imperialistas de Putin tengan el mismo objetivo que el comunismo soviético, que invadió y se anexionó los países de su entorno con sangrientas dictaduras.
NO sé qué más debe ocurrir para que le devuelvan al estadio Carranza su nombre y le supriman el de Nuevo Mirandilla. Lo escribí el 8 de octubre de 2021: ese estadio está gafado. Desde que le cambiaron el nombre, han pasado más de cinco meses y el Cádiz no ha ganado ni un partido. Ha perdido puntos en trágicas circunstancias. Fue terrible lo ocurrido en la noche del pasado martes. Parecía que el Cádiz rompería el maleficio, con el cambio de entrenador y la llegada de Sergio González, pero el Espanyol empató en el minuto 96, en una jugada tontísima, en un despiste colosal. ¿Y no parecía cosa de brujas? Es el gafe, es la maldición. El Nuevo Mirandilla le ha dado al Cádiz la puntilla.
AL nuevo alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, se le debe reconocer que ha empezado con ganas. O será que Juan Espadas, en los últimos meses, funcionaba al ralentí, asumiendo que sus votos están ahora en las ocho provincias andaluzas y no sólo en la capital sevillana. El alcalde Muñoz se ha venido arriba en Fitur, no en vano el turismo es una de sus especialidades. En el mes de enero, en plena cuesta, con todo subiendo (desde el contagio de ómicron al precio de la luz o el gas) es muy propio de los alcaldes que se dediquen a fiturear, a la espera de gripalizar la pandemia y de optimizar las potencialidades locales. Ahora los políticos hablan como si estuviéramos descubriendo América de nuevo, a base de perogrulladas bien vestidas.
AL final resultará que el COAC (Concurso Oficial de Agrupaciones carnavalescas) tiene la culpa de que hayan reconvertido el Carnaval de Cádiz en las Fiestas Típicas Gaditanas de 2022. Algunos dicen que hubiera sido imposible celebrarlo en estos días de enero. ¿Se imaginan ustedes el Gran Teatro Falla en las noches de Ómicron? Esos coros diezmados y reconvertidos en comparsas o chirigotas, por falta de componentes. Esas comparsas y chirigotas reconvertidas en cuartetos por falta de componentes. Esos cuartetos reconvertidos en romanceros por falta de componentes… Y el patio de butacas y el gallinero con media entrada, y el palco municipal, y… Bueno, no sigo. En estos días creo que hay algunos espectáculos. Aún quedan supervivientes.