CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

ESTA es la noche de la gran final del Carnaval, para la que cada aficionado tiene sus favoritos. Pero hoy me voy a referir al ganador seguro de este año, que es Joaquín Quiñones Madera. No en la final, sino en el Pregón del Carnaval, que tendrá mañana a su cargo. Por fin se ha reparado una injusticia. Viendo la nómina de pregoneros del Carnaval era lamentable que Joaquín no estuviera entre ellos. Se usa una doble vara de medir, para alternar a los carnavaleros con los famosos más o menos vinculados a la fiesta y a Cádiz. Pero no hay color entre uno que pregona de oídas y un autor con los méritos de Joaquín Quiñones. Es un reconocimiento más que merecido.
EL Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía dio luz verde al proyecto de ley para reconocer la Universidad Fernando III, que se ubicará en el campus del CEU en Bormujos, y también la UTAMED, que será la primera universidad andaluza online a distancia. Una vez que sea aprobada en el Parlamento (donde el PP dispone de mayoría), Sevilla contará con dos universidades privadas (la Loyola y la Fernando III), además de la US, la Pablo de Olavide y la UNIA. En este país, cuando se habla de lo privado, parece que nos referimos a algo nefasto, aunque lo privado es compatible con lo público en los países democráticos.
SE les van vivas las mejores. Los de Adelante Cádiz han perdido la ocasión de presentar a Macarena Olona como candidata a la Alcaldía. No se recuerda un caso de conversión carnavalesca como este. Voy a escribir una herejía: es como lo de San Pablo, pero aplicado al Carnaval. Lo explico, para los que no han dado clases de religión: Saulo, que se dedicaba a perseguir cristianos, viajaba en el caballo camino de Damasco, y se cayó del caballo, y recibió un mensaje divino, y a partir de entonces fue más cristiano que nadie, se puso a escribir epístolas y se convirtió en San Pablo. Pues a Macarena Olona le ha pasado lo contrario. Estaba fustigando rojos, herejes y perdidos, era la Juana de Arco de Vox, pero parece que se ha caído del paraíso al patio de butacas del Falla, y ahora es forofa de varias agrupaciones carnavalescas, y hace apología del libertinaje en las redes sociales.
POR razones inexplicables, no existe la figura del alcalde emérito. Existen arzobispos eméritos, incluso por vez primera tuvimos un Papa emérito. Por analogía, en las hermandades se habla ahora de los hermanos mayores eméritos, que han ennoblecido la figura del jarrón chino. Pero los alcaldes que perdimos no reciben esa titulación. A pesar de que se habla de sus actuaciones, de vez en cuando. A propósito de la Ley de Capitalidad, que recuperó Antonio Muñoz, no sólo se ha recordado a Zoido, sino también a Monteseirín, que mantiene un récord: duró 12 años en el cargo.
HAY autores que entran en la historia del Carnaval y que serán más recordados cuando pase el tiempo que en vida. Porque el tiempo engrandece más a los grandes y entierra las miserias de los envidiosos. Ha muerto Julio Pardo Merelo, que era uno de los grandes del Carnaval de Cádiz. Asusta pensar lo que serían hoy los coros sin Julio. Si una generación de jóvenes le dio otro aire a los coros de Carnaval, en 1977, con ´Los dedócratas’, después fue Julio Pardo quien de verdad asumió esa necesidad de nueva vida para los coros. Primero, en 1978, con ´Los aspirinos’, que fue un experimento de juventud, y que en el nombre recordaba a los estudiantes de Medicina. Después, durante más de 40 años, dando a luz algunos de los mejores coros de la historia del Carnaval.