ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

HA comenzado 2020, que será el Año del Populismo y afectará a todo. El Gobierno de coalición que formarán el PSOE de Pedro Sánchez con Unidas Podemos de Pablo Iglesias puede facilitar algo nunca visto en la España democrática, como que un matrimonio forme parte del Consejo de Ministros, con dos carteras y dos sueldos. Al margen de esa curiosidad, la gente hace apuestas para ver si ese Gobierno se comerá los polvorones en la Moncloa en la Navidad de 2020. Mientras que otros opinan que serán España y los españoles quienes se comerán menos polvorones en 2020. Ya se verá qué pasa, porque al principio esto va a ser como Jauja.
HA comenzado 2020, que será el Año del Populismo y afectará a todo. El Gobierno de coalición que formarán el PSOE de Pedro Sánchez con Unidas Podemos de Pablo Iglesias puede facilitar algo nunca visto en la España democrática, como que un matrimonio forme parte del Consejo de Ministros, con dos carteras y dos sueldos. Al margen de esa curiosidad, la gente hace apuestas para ver si ese Gobierno se comerá los polvorones de Estepa en la Moncloa, o no, en la Navidad de 2020. Mientras que otros opinan que serán España y los españoles quienes se comerán menos polvorones en 2020. Ya se verá lo que pasa, porque al principio esto va a ser como Jauja.
HAN transcurrido 20 años desde que el siglo XX dejó paso a otro milenio. Podríamos decir, siguiendo a Ramón Solís (escritor gaditano injustamente olvidado), que un siglo llamó a la puerta, incluso un milenio. Toc, toc... Sería injusto creer que todo sigue igual que en 2000. No es así. Vamos a inaugurar la nueva década con una sesión de investidura en las vísperas de los Reyes Magos. Rosco o roscón, esa es la cuestión. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han presentado un programa que nos recuerda al que asó la manteca, y lo quieren pasar el 5 de enero por la joroba de los camellos. Ya verán dónde toca este año el Premio Gordo del sorteo del Niño.
TODOS los años, cuando llega el 1 de enero, los ojos misericordiosos se vuelven hacia la plaza de San Lorenzo. En su basílica, aguarda el Señor del Gran Poder el comienzo de otro año, que es también el inicio de su quinario. Por mucho que vuelvan los ritos (nunca se repiten, nada es igual de lo que fue) conservan esa pureza del tiempo de la espera, que marca el camino en el que dejaremos las migajas de la vida. Ha llegado 2020, que no es un año más para el Gran Poder de Sevilla. Es el tiempo en que están conmemorando los 400 años del Señor. Y todo lo demás que nos podría parecer sólido, se hace etéreo, porque ante su andar valiente todo se desvanece, como el humo de un cirio que se apaga.
ACABA 2019, que fue el año en que Kichi ganó las elecciones por vez primera y repitió como alcalde de Cádiz. Algunos pensarán que ya había ganado en 2015, pero entonces su partido fue el segundo más votado, detrás del PP de Teófila, que perdió la mayoría absoluta. De modo que José María González Santos fue elegido con los votos de Ganar Cádiz (que entonces eran IU y cuatro o cinco amigos más) y el PSOE de Fran González, que después pasó a la oposición. En realidad, ganar con mayoría absoluta, no ha ganado Kichi todavía, pero en 2019 sólo le faltó un concejal, por lo que se aproximó y era lógico que siguiera en la Alcaldía. Después de cuatro años y medio que lleva en el cargo, aún le faltan tres años y medio.