UNA vez que pasaron los fastos de la Cádiz fenicia, hay que darle un repasito a una de las curiosidades del evento. Fue criticado que concedieran la realización de monumentos efímeros a un artesano valenciano llamado Alejandro Santaeulalia, por un importe de 88.000 euros. Las críticas no se han debido a la calidad de las construcciones realizadas en homenaje a los fenicios, sino a que era valenciano. Adelante Izquierda Gaditana, siempre tan progresista, incurrió en un caso de xenofobia evidente. La crítica se basaba en que no se lo hubiera concedido a artistas gaditanos, lo que les parecía lamentable. Eso nos remite a la autarquía en los primeros tiempos de Franco, después de la guerra civil, cuando el régimen apostaba por la producción interna bajo el lema “jornal para los nuestros” .
LOS responsables de que Ciencias de la Educación no se traslade desde el campus de Puerto Real al edificio de Valcárcel son la Junta de Andalucía y la Universidad de Cádiz. También tienen responsabilidad la Diputación Provincial, que es la propietaria de ese edificio, y el Ayuntamiento de Cádiz, que se dedicó a exigir sin poner nada a cambio. Desde que empezaron a hablar del traslado, en la Junta han gobernado consejeros del PSOE, Ciudadanos y el PP. En la UCA, los dos sectores del estamento universitario local: el liderado por González Mazo y ahora por Mantell y los de Piniella. En la Diputación, el PSOE y el PP. En el Ayuntamiento, el PP, la izquierda insumisa y otra vez el PP. Ningún partido es inocente, ni tiene derecho a decir que iban a hacer lo que no hicieron. A pesar de todo, gracias a la tradicional inoperancia gaditana se ha evitado un gran error.
SE puede considerar que ha sido un éxito de público, que es lo importante para la organización. Los recuerdos de nuestra historia, que prometió Bruno García al llegar a la Alcaldía, han comenzado por el principio, que es la Cádiz fenicia. En estos días de septiembre, Cádiz ha vuelto a ser Gadir. Y se ha conseguido algo infrecuente: que Cádiz aparezca en los telediarios nacionales por algo que no sea un suceso, la droga o el Carnaval. El espectáculo caletero de La Fura dels Baus ha llamado poderosamente la atención allende Cortadura. Y se ha destacado que tenía su toquecito carnavalesco, con la colaboración de afamados coristas.
TRAS las obras de rehabilitación, se puede transitar por el gaditano Paseo del Vendaval. Fue muy bonita la foto de portada que publicó el Diario, en la que se veía al alcalde, Bruno García, y la subdelegada del Gobierno, Blanca Flores, dándose la mano, en señal de unidad para colaborar. Pues no suele ser habitual esa camaradería entre un político del PP y otra del PSOE, ni que colaboren en nada. Lo que han unido los vendavales, que no lo separe el destino. Y que se extienda a los castillos, los baluartes, las puertas y las murallas. Ese Paseo del Vendaval tiene un nombre descriptivo, y no se le ha dedicado a ninguna persona física, ni química. El paseo tiene un valor simbólico para Cádiz, que es ciudad de vendavales.
ERA viernes 13 (día considerado de mal fario) cuando se hizo público que el ministro de Transportes, Óscar Puente, había destituido al presidente de Adif, Ángel Contreras, por el caos ferroviario en España. Esa misma mañana hubo dos averías importantes, una en Barcelona y otra en Madrid, que afectaron a los trenes AVE de casi toda España. Un ejemplo: el tren AVE matutino entre Barcelona y Sevilla salió de la estación de Sants con tres horas de retraso. En Córdoba, obligaron a los viajeros a bajarse del AVE y subirse a otro más viejo. Llegaron a Sevilla con más de tres horas de retraso sobre el horario oficial previsto.