LA diócesis de Cádiz y Ceuta sigue sin tener obispo, tras ser aceptada la renuncia de Rafael Zornoza. En la misa solemne que presidió León XIV en la Sagrada Familia,…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

EL tranvía ha regresado a Cádiz, pero llegó sólo hasta Cortadura en su primer viaje, de noche, como ocultándose. Este tranvía fantasma ya estaba en pruebas desde el Polígono de Pelagatos hasta la estación de Río Arillo, pero de ahí no pasaba. Es decir, no entraba en el territorio propiamente gaditano, que allí comienza. La gente pregunta: ¿para qué han puesto una estación en el Río Arillo, si allí no vive nadie? La han construido en pleno parque natural de la Bahía, entre salinas y ruinas, pero tiene alguna utilidad, ya que sirve para el enlace con la red de Cercanías. En vez de duplicar la vía del tranvía hasta Cádiz han montado una estación fantasma, a dónde sólo se irá de paso, para enlazar.
EN 2010 (cuando empezaba una década prodigiosa que nos llevaría de Zapatero a Pedro Sánchez pasando por Rajoy) decían que España era el primer país de Europa y el segundo del mundo en líneas de alta velocidad ferroviaria. Sólo superado por China en número de kilómetros, incluso por delante de otros países que presumían de sus trenes rápidos, como Francia y Japón. Fue en 2011 cuando consiguieron, con la mediación del rey Juan Carlos I, que adjudicaran el AVE de La Meca a un consorcio con empresas españolas públicas y privadas, un proyecto que se valoró en 6.736 millones de euros. El AVE español, que empezó en Sevilla, era una maravilla. Sin embargo, ahora se habla de paralizar algunos proyectos porque ha sido un derroche, y lo quieren poner en la picota.
SEGUIMOS con las ocurrencias de la nueva anormalidad y la cogobernanza. Para frenar la segunda oleada y no inaugurar un hospital de campaña en el solar de Puntales también se les ha ocurrido cerrar las playas de noche. Es como poner puertas al campo, pero más difícil todavía. Y no es igual la Caleta que Cortadura. La Policía Local de Cádiz ya ha avisado que es imposible. La Policía Local de Cádiz, en realidad, no puede cerrar las playas de noche ni de día, porque está desaparecida. Se enfadaron con Kichi y se han pasado un verano de lo más relajado. En las playas de Cádiz, durante el mes de agosto, la gente se hacía la cogobernanza de la sombrilla en autoservicio, mientras los vigilantes de Marín paseaban con mascarilla por la orilla y los policías locales de Kichi estaban en otro lugar, quién sabe dónde.
EN este país está todo demasiado politizado. Como hay elecciones cada cuatro años, ese es el horizonte vital, la máxima altura de miras que tenemos, y nadie se arriesga a ir más lejos. Por otra parte, como la suerte de unos es la desgracia de otros, echar la culpa a los demás se convierte en cuestión esencial. La felicidad de la nación, de la región, de la provincia o del municipio importa poco, pues les interesa más la suya. Y vamos a dejar la filosofía de fondo, que sale a colación sólo para situar la gestión del virus del Nilo y el plan para acabar con los mosquitos que la han causado. ¿De quién es la culpa? Eso parece lo único importante. Cuando lo que interesa es no ver un mosquito ni en pinturas.
NO han escarmentado. En tiempos de la nueva anormalidad y la cogobernanza siguen promulgando medidas a tontas y a locas. Medidas que carecen de fiabilidad y rigor científico. Medidas caprichosas, que se contradicen entre sí. Medidas que no atacan al coronavirus en lo esencial, que es erradicarlo, para lo que es imprescindible controlar a todos los positivos y asegurarse de que cumplen las cuarentenas. Por el contrario, siguen aprobando medidas cuyo objetivo parece que es fastidiar a la gente. El sadomasoquismo como norma de actuación. Pero con pocos resultados prácticos, como se ve en las estadísticas de España. La Junta de Andalucía se ha contagiado también, como se aprecia en las normas para bodas “y otros eventos”.