YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

EL monumento de las Cortes debería ser un icono para Cádiz. No es el más bonito de la ciudad, pero sí representa un momento cumbre de su historia, cuando fue la capital de España. Y también la puerta de entrada de las libertades con la primera Constitución. Políticos que se las daban de liberales, como Albert Rivera, convirtieron este monumento en un referente sagrado para sus actos electorales. Venía en peregrinación, como se va a Santiago de Compostela para abrazar al Apóstol. Bueno, todo eso era antes del coronavirus. Ahora el Ayuntamiento admite que el monumento de las Cortes necesita una restauración. Y están buscando la colaboración de la Junta y el Gobierno. Con plantones y detalles finos por medio.
PASADAS las primeras euforias del desconfinamiento, están proliferando indicios perturbadores. En Barcelona y Zaragoza hay un nuevo confinamiento, no obligado sino recomendado. El fantasma de la segunda ola parece que se acerca. Juan Marín tampoco ha sido demasiado optimista en Andalucía, y no dice ni que sí ni que no para el futuro. Las mascarillas obligatorias son como el muñidor de la Mortaja, que va avisando de lo que viene detrás. Y la gente se va preparando, con miedo a lo que está por venir. No se olvida que los tiempos del confinamiento fueron muy duros. La gente salió a las calles de Sevilla por fases, como si recuperásemos las libertades con cuentagotas. Las franjas horarias, que pasaron a la historia. No podías besar, ni abrazar a los amigos, pero sí dar codazos.
PODEMOS entender que los partidos no dicen lo mismo cuando están en el poder o en la oposición. Podemos entender que para un partido como el PSOE de Andalucía, que ha gobernado aquí tantos años, el momento es de duda existencial. Particularmente, porque un político puede estar en la oposición para llegar al poder (como le pasó al mismísimo Pedro Sánchez, o antes a Rajoy y Zapatero; y en Andalucía a Juanma Moreno), pero pasar del poder a la oposición es duro y se hace cuesta arriba. Porque existe un pasado. Por eso sorprende la oposición de Susana Díaz a la Junta en la crisis del coronavirus. Un ejemplo: ha pedido que repartan mascarillas gratis en Andalucía.
EL Carnaval se escapó del coronavirus por los pelos de la bruja Piti. Si el doctor Simón llega a enterarse de que la pandemia ya existía dos semanas antes, aparte de no permitir las manifestaciones del 8-M, se hubieran cargado el Carnaval en la calle. Pero no vamos a especular con el pasado. Ahora el gran problema filosófico lo tenemos con el Carnaval de 2021. Las asociaciones de autores, comparsistas, los patronatos y demás entidades que velan por la idoneidad de esta singular fiesta, tienen un plan A, un plan B y algunos planes más, con el objetivo de que el Carnaval de 2021 se pueda celebrar. ¿Qué sería de Cádiz sin su Carnaval? Es inimaginable.
UNA vez más se ha visto que Sevilla es diferente. Aquí los funerales de Estado y las coronaciones canónicas se organizan en la Catedral; si bien para quienes prefieren hacerlos al aire libre se puede utilizar la plaza de España, pidiendo los permisos a las autoridades civiles y religiosas. Por el contrario, en Madrid, el homenaje de Estado a las víctimas del coronavirus se ha planteado como un funeral laicista o civil. Se ha llegado a destacar que la Iglesia no ha tenido ningún papel relevante. O sea, que lo han organizado como un homenaje a los fallecidos y contra la Iglesia. A esa paranoia han llegado Pedro Sánchez y Pablo Iglesias (que lleva lo eclesial incluso en el apellido). Y, una vez más, han utilizado al rey Felipe VI por medio. Cuando su talante es diferente y había asistido al funeral que se celebró en la Catedral de la Almudena.