PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

EN los últimos años, Sevilla ha apostado decididamente por el turismo. En los últimos meses (hasta que apareció la crisis del coronavirus, con sus duras medidas sanitarias y económicas), no se hablaba de otra cosa. Eso lo sabe todo el mundo, y no hace falta detallarlo. Aunque se debe recordar que no incluía sólo a grandes empresas con múltiples proyectos hoteleros, sino también a pequeñas empresas, autónomos que invertían en la hostelería y particulares que alquilaban sus pisos como turísticos para aprovechar el chollo. Todo eso se ha venido abajo. Y, de rebote, perjudicará al consumo en la ciudad, por lo que repercutirá en los comercios, y en los alquileres de locales, y en… Es una cadena que se prolonga hasta lo infinito.
NO sé si hemos llegado al pico, como dice el coordinador de Emergencias, Fernando Simón, pero parece el Everest cuando vemos las estadísticas de los muertos. Ya vamos por 6.528 en España. Sin embargo, también hay que decir que no afecta igual a todas las comunidades autónomas. Ya se sabe que el 70% de los fallecidos corresponden a Madrid y a Cataluña. En Andalucía han muerto 207 personas, que es apenas el 3,17% de las víctimas, cuando es la comunidad más habitada de España. Los datos andaluces son buenos y los de la provincia de Cádiz aún mejores. No se puede cantar victoria, pero hay que destacarlo: el esfuerzo de los gaditanos funciona. Al menos hasta ahora.
CUANDO pase el tiempo y se haya superado la pandemia podremos valorar mejor lo ocurrido. Ya se sabe que el Gobierno ha cometido errores de bulto, que impidieron controlar mejor la expansión del coronavirus. Por eso España es actualmente el segundo país del mundo con más muertos después de Italia. Pero la pandemia del coronavirus no es igual en todos los países, ni en todas las regiones de España. Aunque no sabemos lo que ocurrirá al final, en Andalucía en general, y en Sevilla en particular, se está controlando bastante mejor que la media española. ¿Por una gestión más eficaz de la Junta? ¿Por suerte? ¿Porque esta es la tierra de María Santísima? Puede que influya todo. Y, por supuesto, la gran lección que están dando los sevillanos.
EN estos momentos nadie piensa en la próxima temporada todavía. No se sabe cómo van a resolver la de 2019-2020. Sólo hay especulaciones. La solución se espera que sea global, al menos en los países dependientes de la FIFA, ya que las decisiones afectarán también a la Champions League y la Europa League. Sin embargo, la situación no es igual en todos los países. La FIFA es un organismo incoherente, que permitió jugar el Liverpool-Atlético de Madrid, en Anfield, el 11 de marzo, con el estadio abarrotado y con tres mil seguidores madrileños, cuando ya había casos de coronavirus en la capital de España. Pero esa misma semana disputaron los otros tres partidos de cuartos de final a puerta cerrada. Con eso se ve que puede ser una decisión racional o irracional.
UN sector de la oposición (y de la no oposición) está pidiendo medidas más drásticas al Gobierno. En estos momentos, con 832 muertos al día, haría falta que rodara alguna cabeza (políticamente hablando), y la de Salvador Illa tiene muchas papeletas en la rifa. Se sabe que las cabezas apaciguan a las masas, y salvan a los verdaderos responsables muchas veces. Es lo que sucede en los clubes de fútbol. Echan al entrenador, cuando llegan los malos resultados, y así salvan la cabeza del presidente o del director deportivo, que a veces son tan culpables como el entrenador. El ministro Illa no es el entrenador, pero sí la cabeza que tienen a mano.