TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

VICTORIA en el último suspiro que supo a domingo de gloria. Ante el Numancia consiguió el Cádiz tres puntos que necesitaba para seguir en la pelea. Albacete, Granada, Málaga y Mallorca también ganaron. Parecía que el Cádiz volvería a pinchar en casa cuando apareció Machís con un remate salvador. El venezolano es un jugador de Primera, que remarca las diferencias en Segunda. Por eso, hay que dejarle libertad en el juego para que sea el referente. El Cádiz se complicó un partido favorable que debió sentenciar en el primer tiempo. Para pelear por el ascenso hay que ser resolutivos.
SE puede decir que la campaña electoral verdadera comienza hoy en Andalucía. Desde el Viernes de Dolores, al coincidir con la Semana Santa, el tono ha sido bajo, casi íntimo. Gracias a las procesiones, gracias a que la gente estaba en otros asuntos. Pendientes de si llueve o no; o del yihadista de Sevilla que después de asustar resultó embrionario; o de la reconstrucción de Notre Dame, con Macron al timón. Apenas ha trascendido que había una polémica por los debates con Pedro Sánchez. En Semana Santa parecía que hubiera una reconquista de Andalucía, como si hubieran echado a los líderes políticos de Despeñaperros hacia allá. En los telediarios aparecían por Galicia, por Asturias, por Cantabria…
EL Viernes Santo de Cádiz se recompone. Se fue una cofradía de la parroquia de San Lorenzo (Dolores) y hoy vuelve otra (Descendimiento). De nuevo cuenta con cuatro cofradías (Siete Palabras, Expiración, Descendimiento y Buena Muerte), que en realidad serían cinco si se le añade la de Ecce Mater Tua, que sale a primera hora de la madrugada del Sábado Santo. En esta jornada, en la que se conmemora la muerte de Cristo en la cruz, la Semana Santa gaditana no se podía quedar con un roto ni con un descosido. Es uno de los días esenciales, por su significación litúrgica, aunque llegue cuando el cansancio aprieta y más se nota.
A pesar de su fama de lluvioso, el Viernes Santo sevillano es el día más grande que existe en la Semana Santa mundial. Los años que no llueve, cuando no se tuerce, podríamos ver en las calles 24 horas de cofradías casi sin interrupciones. El Viernes Santo sevillano es una locura, una exageración. Oficialmente, está dividido entre el Viernes Santo Madrugada y el Viernes Santo Tarde. Se vive como dos jornadas, como si la madrugada fuera de otro día, quizá del Jueves Santo, porque todavía no se han acostado a dormir. También tiene su mañana y su amanecer, cuando se levantan los que van a ver al Gran Poder, que si madrugan un poquito más podrían acudir también a la entrada del Silencio.
En 1973 un incendio calcinó a la antigua Virgen del Patrocinio y dañó gravemente al Cachorro l Luis Álvarez Duarte talló una nueva dolorosa, inspirándose en la anterior, pero con su estilo
EL 26 de febrero de 1973 nunca se le olvidará a los cofrades del Cachorro. Aquel día, poco después de las dos de la tarde, un albañil llamado Rafael Blanco Guillén vio salir humo del templo. Entró por un balcón y apartó los candeleros que ardían, hasta llegar al altar y salvar al Cachorro. El portentoso Crucificado sufrió daños graves, pero pudo sobrevivir a las llamas. Posteriormente fue admirablemente recuperado por los hermanos Antonio y Joaquín Cruz Solís. Sin embargo, en aquel lamentable siniestro, la Virgen del Patrocinio quedó reducida a cenizas.