PARECE raro que un político del PSOE ofrezca a otro del PP un acuerdo para evitar que pacten con Vox. En ese sentido, va la moción que el portavoz municipal…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

EN algunas ciudades europeas (Roma, Berlín, Lisboa, Barcelona, entre otras) ya han implantado el peaje turístico. Como se sabe, consiste en cobrar una tasa a los alojados en hoteles y apartamentos (supongamos que uno o dos euros al día) para que contribuyan al pago de los servicios durante su estancia. Es curioso porque ya he oído algunas voces defensoras de implantarlo en Cádiz, ciudad que históricamente ha sido alérgica a los peajes, tanto en el puente Carranza (donde lo hubo y se eliminó), como en la autopista a Sevilla, donde será suprimido en diciembre de este año. Si bien se entiende que no sería igual, porque el peaje turístico en Cádiz no lo pagarían los gaditanos.
ESTOY siguiendo con cierta sorpresa, no exenta de perplejidad, la polémica suscitada por los horarios e itinerarios de la próxima Semana Santa. No sólo el Martes Santo, también la Madrugada, o incluso el Domingo de Ramos. El problema principal es filosófico. Hasta 2017 se entendía que las cofradías gozaban de cierta autonomía (coordinada y limitada por el Consejo) para disponer sus horarios e itinerarios. Se consideraba un derecho, que se respetaba salvo excepciones. Sin embargo, a partir de los incidentes en la Madrugada de ese año (sumados a los antecedentes), hubo un cambio de rumbo. Y a partir del atentado ocurrido ese verano en las Ramblas de Barcelona (que no tiene nada que ver, por supuesto, con la Semana Santa) se extremaron las medidas de seguridad en eventos públicos, con una consecuencia innegociable: ahora ordena y manda el Cecop.
EN la próxima primavera no sólo elegirán alcaldes y alcaldesas, sino también al nuevo rector de la Universidad de Cádiz. En esta ciudad puede que haya un nuevo alcalde, o siga el mismo, pero en la Universidad habrá cambio seguro, ya que el rector, Eduardo González Mazo, cumple los dos mandatos y no puede seguir. Ustedes pensarán que no tienen nada que ver lo de ser rector con lo de ser alcalde. Pero sí que es importante. Por ejemplo, en el caso actual, Eduardo le ha dado coba a José María, con unas operaciones muy beneficiosas para la Universidad, pero no para el Ayuntamiento. Y existe interés por la sucesión. Según se publicó habría tres precandidatos para rector de la UCA: los profesores Francisco Piniella, Casimiro Mantell y Miguel Ángel Pendón.
EL antiguo Mercado de la Puerta de la Carne parece que ha sido víctima de una maldición. La historia del edificio es conocida. Sus desventuras arrancan del siglo pasado. Los tres últimos alcaldes, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), Juan Ignacio Zoido (PP) y Juan Espadas (PSOE) presentaron proyectos variados. Puede que llegue otro alcalde con las mismas buenas intenciones. Sin embargo, el edificio de la Puerta de la Carne (que como tal mercado se trasladó a la antigua estaciíon de San Bernardo, antes de abrir el gimnasio) sigue cerrado al público, tras haber servido para el alojamiento de okupas. Por fin empezaron las obras, pero las frenaron al poco tiempo. Y ahora, cuando parecía que iban para adelante, llega el horror: un arboricidio.
EL PP mantiene con Vox una relación de estupefacción. No esperaban que consiguieran unos resultados tan sorprendentes en las elecciones andaluzas. Además, el PP (y Ciudadanos) se han beneficiado inesperadamente de ese éxito, que les ha permitido alcanzar la presidencia de la Junta y desalojar al PSOE del poder por vez primera en la autonomía. Al PP le ha ocasionado una parte mala (un resultado flojo, con 26 escaños) y una parte buena (aún así, ya tienen la presidencia de la Junta). De modo que el fin conseguido justifica los medios de la pérdida de votos. Sin embargo, es un espejismo, porque al PP le perjudica la existencia de Vox.