PARECE raro que un político del PSOE ofrezca a otro del PP un acuerdo para evitar que pacten con Vox. En ese sentido, va la moción que el portavoz municipal…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

UNA vez que el Cádiz ya se ha asegurado la permanencia, el gran objetivo que le queda es pelear por el ascenso. Esta temporada tenemos un equipo de rachas. Creció en el final de 2018, tras un flojo comienzo de temporada. También costó arrancar en enero, pero en febrero se enmendó y ha ido hacia arriba. Cuatro victorias seguidas tras caer en Oviedo. El Cádiz no tiene un equipo para arrasar, pero con los últimos refuerzos hay plantilla suficiente para pelear incluso por el ascenso directo. El partido de ayer tuvo altibajos. Sólo se ganó de penalti porque faltó acierto en los remates.
SEGÚN lo presentan, el Carnaval de Cádiz cada vez se parece más a las legendarias fiestas de las barbacoas del Trofeo Carranza. El Carnaval sería una gran guarrería urbana, que deja las calles de la ciudad de Cádiz llenas de porquerías, desperdicios, residuos líquidos y sólidos. Sería todo lo contrario de lo que se espera de una ciudad ecologista, verde, sostenible, amante de los animales de todo tipo y cuidadosa con sus cosas. De manera que el Carnaval sería apenas la excusa para quedarse una noche completa sin dormir (entre porros y borracheras, según las leyendas negras), hasta que leen el fallo de un jurado en el Falla para que se acuerden de sus castas todas. Ahí empieza una celebración, que traslada el regocijo a las calles.
SEGÚN parece, Barack Obama es el míster Marshall de Juan Espadas. Sostienen algunos que, en realidad, la vocación frustrada del alcalde sería presidir un club de de fans, ya que muestra una cierta tendencia a la mitomanía. Así disfruta con los actores, las actrices y los cineastas en general, con los famosos de todo tipo, y singularmente con Obama, que parece su ídolo. Queda atrás la decepción que supuso aquella bienvenida estropeada en 2016, cuando todavía era presidente de los EEUU. Pero ahora, cuando ha entrado en el club de los presidentes perdidos (como Felipe González y José María Aznar, entre otros), era más fácil que viniera, y va a venir, claro que sí.
LA Medalla de Andalucía de Antonio Martín fue festejada ayer en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. El grupo de ‘Los cleriguillos’, con el propio Antonio (visiblemente emocionado), puso la nota gaditana de un Carnaval que ya es historia. Casualmente, ha coincidido la entrega con las vísperas de una final en la que hay pocos cambios. Los finalistas podrían ser los mismos de hace 10 años, con apenas las excepciones del coro de los Estudiantes y las chirigotas de Iván Romero y el sevillano Pablo de la Prida. En la comparsa tenemos continuismo: los grupos de Martínez Ares, Juan Carlos Aragón, Ángel Subiela y Los Carapapas.
EL Carnaval y la Cuaresma marcan los tiempos de Cádiz cuando febrero entrega el testigo de la vida a marzo, en un recodo del calendario. La primavera empieza a intuirse en la lejanía. Surgen los contrastes, que aquí son más radicales, pero no menos sensibles, cuando los tiempos se detienen, cada cual en su lugar. Hoy se podrá apreciar con extrema belleza esa combinación imposible de lo que debe estar separado, para que el roce no contamine. Hoy el día puede empezar en el besapiés al Señor de Medinaceli en Santa Cruz y terminar con la final del concurso en el Gran Teatro Falla. Algo así sólo es posible, sólo se puede entender en Cádiz.